Ataques de Estados Unidos e Israel golpearon este martes instalaciones militares, dañaron un lugar de culto y provocaron cortes de energía en Irán, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con destruir sus centrales energéticas.
A pesar de las gestiones diplomáticas, la guerra en Oriente Medio no muestra señales de distensión tras más de un mes de hostilidades que perjudicaron la economía mundial y dejaron miles de muertos.
Los próximos días serán «decisivos», afirmó el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, quien aseguró que las negociaciones con Irán «están ganando fuerza».
En el terreno los ataques continúan.
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Irán
Imágenes de video verificadas por la AFP mostraron al menos dos explosiones de gran intensidad y columnas de humo en Isfahán, en el centro de Irán.
Medios estatales informaron que la Gran Huseiniya, un centro religioso chiita, sufrió daños en Zanján, en el noroeste, donde murieron cuatro personas.
La agencia Fars informó de «varias explosiones» y cortes de electricidad «en algunas zonas» de Teherán.
La agencia Tasnim, por su parte, mencionó explosiones en el este y el oeste de la capital, así como interrupciones en el suministro eléctrico.
Habitantes de Teherán han comentado recientemente a la AFP que se aferran a la rutina presos de la angustia por los bombardeos constantes.
«Estos días, me quedo casi siempre en casa y solo salgo si es absolutamente necesario», aseguró Shahrzad, una ama de casa de 39 años.
«A veces me doy cuenta de que estoy llorando en medio de todo esto. Extraño los días normales», lamentó.





















































































