El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ordenó que su gobierno presente una «hoja de ruta» para reducir la dependencia de combustibles fósiles, una promesa del gigante sudamericano en la COP30.
La mayor conferencia de la ONU sobre el clima se celebró en noviembre en la ciudad brasileña de Belém. Como anfitrión, Lula trató de lograr un compromiso mundial para crear una hoja de ruta para dejar atrás el gas, el petróleo y el carbón. Pero fracasó ante la oposición de países productores como Arabia Saudita, Irán y Rusia.
Brasil, un importante productor de petróleo, se comprometió sin embargo a presentar un plan para abandonar las energías fósiles y llamó a los demás países del mundo a hacer lo mismo voluntariamente.
Orden
Lula ordenó este lunes que los ministerios de Hacienda, Medio Ambiente y Minas fijen las «directrices» para una «reducción gradual de la dependencia de combustibles fósiles en el país», según un despacho publicado en el diario oficial.
Las propuestas de los ministerios deben contemplar la creación de un «Fondo para la Transición Energética», financiado con ingresos petroleros del mayor productor de América Latina.
La hoja de ruta fue la propuesta más ambiciosa de Brasil para la COP30. El organizador buscaba que los países fijaran metas y plazos concretos para reducir su dependencia de las energías fósiles, principales causantes del calentamiento global.
Abandono
El abandono gradual de estos combustibles fue acordado en la COP28 de Dubai.
El impulso brasileño por las energías renovables se da al tiempo que la estatal Petrobras realiza perforaciones exploratorias de petróleo cerca de la desembocadura del Amazonas, con apoyo declarado de Lula.
Lea. COP30: avances, pero sin consenso sobre combustibles fósiles https://larazon.bo/energias-negocios/2025/11/29/cop30-avances-pero-sin-consenso-sobre-combustibles-fosiles/





















































































