Irán denunció el sábado una «mentalidad racista» detrás de la prohibición para sus ciudadanos de viajar a Estados Unidos, una medida impuesta por Washington a 12 países.
Es «una señal clara de la dominación de una mentalidad supremacista y racista entre los legisladores estadounidenses», estimó Alireza Hashemi-Raja, director de los asuntos de los iraníes en el extranjero.
Se trata de una «profunda hostilidad hacia los iraníes y los musulmanes», agregó.
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Irán
Estados Unidos impedirá a partir del lunes que los ciudadanos de 12 países ingresen a su territorio con el fin de «proteger» el país, anunció el miércoles Donald Trump, recordando una prohibición que había instaurado durante su primer mandato.
Además de Irán, enemigo jurado de Estados Unidos desde la revolución islámica de 1979, la decisión también se aplica a Afganistán, Birmania, Chad. Así como República del Congo, Guinea Ecuatorial, Eritrea, Haití, Libia, Somalia, Sudán y Yemen.
Europa
Irán advirtió el viernes a los europeos que cometerán un «error estratégico» si la próxima semana apoyan una resolución. Que acusa a Teherán de no respetar sus obligaciones en el ámbito nuclear.
Según fuentes diplomáticas, los europeos y Estados Unidos prevén someter la semana que viene al Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), con sede en Viena. Una resolución contra Irán, que incluye la amenaza de enviar el caso ante Naciones Unidas.
El texto, elaborado por Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, «se apoya en el informe completo» divulgado hace unos días por el OIEA. Eso indicó una de esas fuentes, que precisó que la votación debería llevarse a cabo el miércoles en Viena.
En ese documento, que Irán tachó de «político», el OIEA insta a Teherán a ser más transparente respecto a su programa nuclear.





















































































