Al menos 73 personas murieron en dos días de violencia confesional en Siria, afirmó este jueves el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).
Según esta oenegé, 30 miembros de las fuerzas de seguridad del poder islamista y combatientes afines murieron, así como 15 combatientes de la minoría drusa y un civil, en enfrentamientos en la periferia de Damasco, el martes y el miércoles. En la provincia meridional de Sueida, bastión de la comunidad drusa, otros 27 combatientes de esta minoría fallecieron el miércoles, según el OSDH.
Revise también: El ejército ruso avanza en el norte de Donetsk
Violencia en Siria
Entretanto, el enviado especial de las Naciones Unidas para Siria se declaró «profundamente preocupado» por la «inaceptable» violencia en Siria y también pidió el cese inmediato de los ataques israelíes.
En un comunicado, Geir O. Pedersen dijo estar «alarmado» por la «posibilidad de una mayor escalada de una situación extremadamente frágil» tras la violencia que ha estallado cerca de Damasco y Homs, y también exigió el fin de los ataques israelíes.
Israel intervino el miércoles por los duros enfrentamientos entre grupos religiosos. Que han dejado decenas de muertos en dos días en Siria. Afirmó haber llevado a cabo un ataque de «advertencia» para que las autoridades protejan a la comunidad drusa.
La violencia revivió el fantasma de las matanzas que dejaron más de 1.700 muertos. La gran mayoría de ellos entre la minoría alauita. De la que descendía el derrocado presidente Bashar al Asad, derrocado en diciembre por la coalición islamista ahora en el poder.





















































































