Casi 20.000 fieles presentaron sus respetos al papa Francisco en las primeras horas de capilla ardiente, instalada desde este miércoles y por tres días en la basílica vaticana de San Pedro
El primer pontífice latinoamericano yace en un sencillo ataúd abierto, ante el imponente baldaquino barroco de la iglesia más grande del mundo.
Llevaba su inseparable rosario entre las manos y casulla roja. Su cuerpo no se depositó en un catafalco, a diferencia de sus antecesores: petición expresa del jesuita argentino de estilo austero.
«El gran silencio me acercó a él», dijo a AFP sor Caterina, después de verlo. «Tuve esa emoción de sentir que tenemos al papa en el cielo rezando por nosotros», agregó esta monja residenciada en Suiza.
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Capilla ardiente
Francisco falleció el lunes de mañana, un día después de su último baño de multitudes a bordo de su papamóvil con motivo de su bendición «urbi et orbi» del Domingo de Resurección. Nunca pudo regresar a su país natal como pontífice.
El Vaticano informó que 19.430 fieles visitaron su capilla ardiente entre las 11H00 y 19H30 locales (9H00-17H30 GMT).
La cifra contradice un primer estimado de las autoridades de 20.000 personas en cola antes de que las puertas abrieran.
«Queríamos decir gracias al más humilde de los papas», señaló Francisca Antunes, estudiante de medicina portuguesa de 21 años tras abandonar la basílica con una amiga. «Se sintió muy bien estar ahí».
‘Hablar de cualquier cosa’
El papa «del fin del mundo» encabezó la Iglesia católica desde 2013 con un pontificado que enfrentó críticas del sector más conservador de la institución.
Entre 150 y 170 delegaciones extranjeras asistirán al funeral previsto para este sábado.
El presidente estadounidense, Donald Trump; el argentino, Javier Milei; Luiz Inacio Lula da Silva, de Brasil, y el ecuatoriano Daniel Noboa ya confirmaron su presencia. También el francés Emmanuel Macron, el rey Felipe VI de España y el secretario general de la ONU, António Guterres.
«Con él podíamos hablar de cualquier cosa», dijo la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, durante una sesión conjunta del Parlamento en honor a Francisco.
«Te podías abrir, contarle tu historia sin filtros, sin miedo a sentirse juzgado», agregó.
Los tradicionales nueve días de duelo en el Vaticano tras la muerte de un pontífice -los Novendiales- comenzarán el sábado, informó la Santa Sede tras una nueva reunión de cardenales, que aún no anunciaron la fecha del próximo cónclave.
La elección de su sucesor en la cátedra de San Pedro debe celebrarse en la emblemática Capilla Sixtina, en un plazo de entre 15 y 20 días desde su muerte. Más de dos tercios de los 135 cardenales electores fueron nombrados por el difunto papa.





















































































