A seis meses de la elección del futuro director general de la Unesco, la campaña se recrudeció en las últimas semanas entre bastidores con candidaturas a última hora, juegos de influencias y filtraciones.
La diplomática mexicana Gabriela Ramos, el egiptólogo egipcio Khaled el Enany y el economista congoleño Firmin Edouard Matoko aspiran a suceder a la francesa Audrey Azoulay al frente de este prestigioso cargo.
Pero antes de las audiciones a los tres candidatos, que tuvieron lugar el miércoles en la sede en París de la organización de la ONU para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la campaña comenzó hace semanas.
El primero en postularse en abril de 2023 fue El Enany y, desde entonces, este exministro egipcio de Turismo y Antigüedades (2016-2022). De 54 años, recorre el mundo en busca de apoyos.
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Entre bastidores
La Unión Africana, la Liga Árabe, Francia, España, Turquía, Alemania y Brasil le expresaron su apoyo. Y, en diciembre, renunció su entonces único rival, el gabonés Noël Nelson Messone, en nombre de una «África unida».
Pero el 13 de marzo, a dos días del cierre de candidaturas, Ramos, de 61 años y subdirectora general para las Ciencias Sociales y Humanas de la Unesco, y Matoko, de 69 años y subdirector general para África, se postularon por sorpresa.
Esta última candidatura sorprendió a muchos, empezando por El Enany. Quien se presentaba como el abanderado del continente para convertirse en el segundo africano y en el primer árabe en ocupar el cargo.
«El Congo debe tener sus motivos para presentar esta candidatura (…) Pero no es bueno para África, que se arriesga a perder el puesto», comenta el entorno del egiptólogo egipcio.
Matoko asegura a AFP que tomó su decisión «apoyado» por su país y «muchos colegas».
«Postularse con tres años de antelación no debe impedir a otro Estado presentar candidatos», agrega.




















































































