Las fuerzas de seguridad sirias «ejecutaron» el viernes a 162 civiles alauitas, incluyendo mujeres y niños, en el oeste del país, bastión de esta minoría a la que pertenece el derrocado presidente Bashar al Asad, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
«Cinco masacres distintas se cobraron el viernes la vida de 162 civiles en la región costera siria, entre ellos mujeres y niños», afirmó la organización con sede en Reino Unido. El nuevo balance eleva a más de 250 las personas que murieron desde el inicio el jueves de los enfrentamientos en esta zona.
El presidente interino sirio, Ahmed al Sharaa, llamó este viernes a los insurgentes de la minoría alauita que se rindan «antes de que sea demasiado tarde», tras violentos choques en el oeste del país.
Lea también: La esquiva paz en Siria
Civiles alauitas
«Depongan las armas y ríndanse antes de que sea demasiado tarde», instó el mandatario, quien dirigió la coalición islamista que derrocó el 8 de diciembre al expresidente Bashar Al Asad. Que pertenece a esta minoría musulmana. «Continuaremos trabajando para que el monopolio de las armas esté en manos del Estado y no haya más armas sin regular», añadió en un discurso difundido en el canal de Telegram de la presidencia siria.
Las autoridades sirias enviaron refuerzos y realizaron importantes operaciones de rastreo en la región. Después de que al menos 231 personas murieran desde el jueves en unos intensos enfrentamientos. Eso según un nuevo balance del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH).
El expresidente Bashar al Asad, que huyó a Rusia tras gobernar el país con puño de hierro durante 24 años, fue derrocado el 8 de diciembre. Por una alianza de grupos rebeldes islamistas encabezados por el grupo radical Hayat Tahrir al Sham (HTS).





















































































