El Liverpool, en una crisis cada vez más profunda, pagó cara su fragilidad defensiva y el PSV Eindhoven se llevó la victoria por 4-1 en Anfield, este miércoles en la quinta jornada de la Liga de Campeones de Europa.
La pasada temporada, el histórico equipo inglés fue el ganador de la fase regular de esta competición.
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NEGATIVO
«Hasta el descanso hicimos un muy buen partido. Tuvimos oportunidades para habernos puesto por delante en el marcador. En el descanso creo que nadie podría haber pensado que íbamos a perder este partido por 4-1», apuntó.
Slot se mostró decidido a seguir remando para sacar al equipo de la corriente: «Debemos asumir dónde estamos y luchar muy duro para sacar esto adelante».
EN DECLIVE
El Liverpool comenzó el partido de este miércoles de manera catastrófica: Van Dijk cometió un penal tan claro como absurdo (paró el balón con la mano en alto a un centro lateral) y el veterano croata Ivan Perisic no desaprovechó el regalo para abrir el marcador (6′).
Los Reds reaccionaron y el húngaro Dominik Szoboszlai igualó con un disparo desde el interior del área aprovechando un rechace del arquero neerlandés (16′).
Tras el empate, los locales se adueñaron del partido y si no llegaron con ventaja al descanso fue por la madera (a un remate de Van Dijk) y una atajada de Matej Kovar en las dos mejores ocasiones.
DESCONOCIDO
En pleno desconcierto de la defensa Red, el marroquí Couhaib Driouech sentenció con un doblete (73′ y 90+1′).
El calendario que le queda al Liverpool en las tres jornadas restantes de esta fase de liguilla incluye una visita delicada al campo del Inter de Milán, antes de dos partidos más asequibles (Marsella y Qarabag), pero el mal momento del equipo arroja muchas más dudas que certezas sobre sus posibilidades reales de corregir el rumbo.















































































