Introducción: chocan por primera vez en la historia las dos “academias” de La Paz (ABB y Bolívar). El presidente honorífico de la Academia del Balompié Boliviano, don Isaac Mollinedo, no se hace presente en Villa Ingenio: tiene el corazón “partío” y prefiere verlo por la tele para no sufrir. El “profe” Mollinedo jugó en Bolívar (fue parte de la “Operación Retorno” en los 60) y es el “alma pater” del “submarino amarillo”. Él fue el que convenció a Pablo Godoy (ex jugador de ABB) para ser entrenador. El paraguayo -motivador puro- coloca un cuatro-tres-tres pero mete al equipo atrás frente a un equipo superior, el de Robatto. La consigna local es una sola: pierna fuerte (y patadas al “Pato”).
El técnico celeste prueba a otro hombre en la posición de ocho. Por ahí, han pasado ya Robson, Tonino, Saavedra. Es el turno de Ervin Vaca, otrora cinco, otrora lateral zurdo. Con él, la “Academia” celeste tiene más equilibrio al medio. ¿Ha encontrado, por fin, la fórmula Robatto? ¿Jugará así el miércoles en Lima en el partido más importante del año?
Villa Ingenio es celeste; apenas hay una docena de hinchas locales con globos amarillos y azules. En el invicto ABB aparecen seis jugadores que estuvieron con Always Ready en la gira europea de 2022: Lucas Galarza, Marco Salazar, Matías Galindo. Emanuel Paniagua, Raúl Rocabado y el “Chino” Vedia. El verde de la cancha municipal de El Alto no está en sus mejores condiciones: falta un mes para que venga Chile. Ojo al dato.
Desenlace: la primera parte es más kick-boxing/MMA que fútbol. Más trabado/golpeado que jugado. Terminará con cero a dos con la misma receta: pase de Ramiro Vaca y remate de Fábio Gomes. Al baile de los dos goles se suma el “Patito”. Los de Robatto tienen pelota pero no profundidad. La contundencia celeste y los errores de la zaga local regalan ese “score”. Nota mental: ¿no debería ser el capitán Ramiro Vaca? Lo digo porque es el llamado siempre para protestar/hablar con el árbitro?
Nudo: la segunda parte es más de lo mismo. Solo con el cero a tres (tanto del “Pato” que esta vez no baila), Godoy (que no dirige por sanción) mete tres cambios ofensivos (el diez Vedia, el “wing” Rocabado y el nueve brasileño Henrique). Ya es/era tarde. Bolívar se coloca en modo contragolpe con Dorny Romero, que regresa a El Alto. La goleada se queda corta aunque pudieron ser más (ABB no tiene marca al medio).
Post-scriptum: la lección para Robatto es una sola: Justiniano no puede jugar solo como volante central; su pareja de baile en el doble cinco es/debe ser Ervin Vaca. El baile en El Alto ha servido para encontrar la forma de danzar un vals peruano.
(04/05/2025)
















































































