Hace exactamente 14 días, el departamento del Beni fue testigo de la caída de uno de los titanes de la fauna beniana. Jesús, un caimán de más de cuatro metros de largo se enfrentó en una pelea territorial que acabó con su majestuosidad. ¿Su contrincante? Un ejemplar de su misma especie que lo dejó con heridas graves de las cuales el yacaré no se pudo recuperar.
El animal era conocido como uno de los emblemas turísticos de la región y se supo ganar el cariño y aprecio de los voluntarios del Área Protegida Municipal Pampas del Yacuma, quienes lo cuidaron durante las dos semanas que duró su agonía, antes de su fallecimiento.
Jesús, pasó a tener reconocimiento nacional e internacional, no solo por su belleza, que lo convirtió en un ícono de la riqueza natural del municipio Santa Rosa de Yacuma, sino por la simpática forma que tenía de relacionarse con los pobladores de la región.
En 2021, un video en redes sociales mostró al reptil interactuando con un pescador como si fuera su mascota. En el mismo, se ve como el yacaré obedece al llamado de su nombre y sale del agua para comer los trozos de carne que el hombre le arroja.
La personalidad tranquila y dócil de Jesús se ganó también el corazón de los extranjeros que paseaban por las rutas turísticas del lugar y aprovechaban la oportunidad para tomarse fotos con él.
Ante su muerte, Alejandro Gil Mendia, administrador del Área Protegida Municipal, informó que los restos de Jesús serán preservados en una urna del Puerto Turístico “Tucumán”. Asimismo, agradeció a quienes colaboraron con la recaudación de fondos para su recuperación.
La naturaleza boliviana se viste de negro y despide a uno de los guardianes de las pampas. Un atractivo natural que maravilló a locales y turistas.





















































































