Llallagua, un municipio del norte de Potosí, amaneció este viernes con un aire distinto: un respiro tras tres días de intensos enfrentamientos entre vecinos, policías y sectores movilizados afines al ala evista del Movimiento Al Socialismo (MAS) que exigen la renuncia del presidente Luis Arce y buscan inscribir la candidatura de Evo Morales.
En entrevista con La Razón Radio, el periodista de NOR TV Grover Ignacio Montan, relató cómo el municipio, que dista a 92 kilómetros de Oruro, fue el epicentro de una crisis que paralizó caminos, sembró miedo, dejó como saldo cuatro personas muertas y decenas de heridos.
“Esta situación aconteció la semana pasada, después de que estas organizaciones sociales, a través de sus principales cabezas, se pronunciaron a través de sus redes sociales hacia el gobierno central. Uno menciona la crisis económica que se vive, no solo en Llallagua, sino a nivel nacional, la falta de carburantes, la falta de dólares y esos tres aspectos principalmente por las cuales se pronunciaron las organizaciones del Ayllu Chullpa”, relató.
Desde entonces, se instalaron tres puntos de bloqueo: en la urbanización El Golf, en el puente Katiri y en el kilómetro 60 de la carretera que conecta Llallagua con Oruro.
Ya con esa situación, dijo, el ingreso de cisternas de combustible se interrumpió, los alimentos comenzaron a escasear y el gas domiciliario fue cortado. El transporte público operaba apenas en un 10%. La ciudad quedó cercada, sin forma de entrar ni salir.
Martes, primer día de enfrentamiento
El martes, los transportistas convocaron a una concentración en la plaza 10 de Noviembre para marchar hacia el Comando Regional del Norte de Potosí y exigir la intervención policial. Junto a concejales y el propio alcalde, Adalid Aguilar, buscaron dialogar con los bloqueadores.
“Fue imposible, no se pudo dialogar. Más fue la presión de los vecinos, el autotransporte, que se basaron a las autoridades e intentaron desbloquear, primeramente. Pero ya la sorpresa fue para muchos que estos sectores movilizados ya estaban en las serranías de Llallagua esperando con ondas y piedras”, informó.
Ese día, Llallagua vivió su primer choque violento. En las serranías del distrito Siglo XX, sectores movilizados atacaron la avenida Centenario, incluso una unidad educativa fue impactada.
“Tanto fue el miedo de los vecinos que no salieron de sus casas por un buen tiempo, resguardando también su integridad física y ese primer día se registró 51 heridos”.
Miércoles, segundo día de enfrentamiento
El miércoles, indicó Montan, la tensión subió aún más. La población volvió a movilizarse para desbloquear las vías, pero los grupos del Ayllu Chullpa ya no solo tenían piedras: usaron cachorros de dinamita, gases lacrimógenos, e incluso armas de fuego. “Cada ciudadano de Llallagua se preguntaba ¿de dónde están sacando el material para poder hacer retroceder a la población?”.
Detalló que los enfrentamientos se concentraron en el kilómetro cero de la carretera Diagonal Jaime Mendoza. Tras una jornada de violencia en Llallagua, los tenientes Jorge Barrozo Rodríguez y Carlos Enrique Apata Tola, además del sargento primero Jesús Alberto Mamani, perdieron la vida tras ser heridos con armas de fuego. También se reportó el fallecimiento de un universitario de la carrera de comunicación social de siglo XX.
“Cinco uniformados más resultaron heridos”, indicó, y tuvieron que ser evacuados al hospital Madre Obrera de Llallagua. Uno de ellos, el coronel Ortega, fue trasladado en estado crítico a Cochabamba en un helicóptero militar.
En medio del conflicto, los movilizados incendiaron un bus que transportaba policías desde Oruro. El vehículo, que presentó fallas mecánicas y no pudo retirarse a tiempo, fue reducido a cenizas. Su propietario, Félix Vilca, imploró al Gobierno que se responsabilice por la pérdida. Lloró en público.
“También la población enfurecida de esta situación procedió también a realizar estos actos. Se ha quemado una movilidad de tipo taxi en este punto de bloqueo, y también se procedió a la quema de la sede que tiene el Ayllu Chullpa”, indicó.
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Jueves, llegada de un contingente militar
Un contingente militar en tanquetas y camiones llegó el jueves a Llallagua. También cientos de efectivos policiales se desplegaron desde Oruro y Potosí. Llegaron militares de Santa Cruz y del Ejército desde la Segunda División. Ocho tanquetas y una decena de vehículos IVECOS reforzaron el operativo.
“La tensión fue bastante calmada. Ya con este contingente policial que estaba en permanente vigilia juntamente con la población, no se suscitó ningún tipo de enfrentamiento. Al contrario, estos sectores movilizados recibieron instructivas por parte de sus máximas autoridades en el norte de Potosí, el despliegue total de estos sectores”.
Según indicó Montan, las autoridades del Gobierno identificaron a los responsables. El viceministro de Régimen Interior, Johnny Aguilera, confirmó que se emitieron órdenes de aprehensión contra líderes del Ayllu Chullpa y de la Federación de Ayllus Originarios del Norte de Potosí (FAOI). Indicó que el conflicto se sostuvo por un ala evista minoritaria: de nueve cabildos del Ayllu Chullpa, cinco estaban a favor del bloqueo. El resto, incluyendo el Ayllu Sicoya, no participó.
El Ayllu Chullpa está ubicado hacia el este de Llallagua, dentro de la mancha urbana. Su territorio se extiende hacia las Tierras Comunitarias de Origen (TCO), cerca del segundo punto de bloqueo, el puente Katiri. La urbanización El Golf, desde donde operaron muchos movilizados, también forma parte de este ayllu.
“México chico”
El jueves, Aguilera y otras autoridades hicieron referencia a una zona conocida como “México Chico”, un área presuntamente vinculada al narcotráfico y al lavado de dinero. Está ubicada en sectores del norte de Potosí, en torno a comunidades cerradas y protegidas, donde incluso la población local tiene restringido el ingreso.
“Evidentemente existe el movimiento del narcotráfico acá en el norte de Potosí, el lavado de dinero. Por otro lado, y esa situación preocupa a la población de Llallagua”, aseguró.
“Ya hace varios años atrás hubo un comentario, simplemente comentarios de algunos comunarios. Llegaron también acá a la población respecto a algunos movimientos irregulares y más aún también la observación de algunos comunarios del crecimiento de carpas solares. Carpas solares, que son para la producción de algunas hortalizas, estamos hablando de verduras, también lo propio entre cebollas, tomates, locoto, esta situación, pero también tal fue la sorpresa para muchos que estas carpas solares estaban siendo utilizadas para otro propósito”, dijo.
“Uno no puede ingresar fácilmente, incluso la misma población de Ayahuasca no puede ingresar a estas comunidades porque entre ellos se conocen, tienes que estar plenamente identificado”, relató.





















































































