Apple anunció esta semana que John Ternus, su vicepresidente senior de Ingeniería de Hardware, sucederá a Tim Cook como director ejecutivo a partir del 1 de septiembre de 2026. Cook, de 65 años, se mantendrá en la compañía como presidente ejecutivo de la junta directiva, enfocado en relaciones con gobiernos y políticas públicas. La transición, aprobada por unanimidad por el directorio, cierra una de las gestiones más exitosas —y hoy más cuestionadas— de la historia corporativa moderna.
Cook deja números abrumadores. Cuando asumió en agosto de 2011, tras la muerte de Steve Jobs, Apple valía unos $us 350.000 millones. Hoy la compañía cotiza cerca de los $us 4,01 billones, un crecimiento de más de diez veces. Las ganancias netas pasaron de $us 14.000 millones en 2010 a $us 112.000 millones en 2025. Bajo su mando nacieron el Apple Watch, los AirPods, Apple Pay, Apple Music, Apple TV+ y los chips Apple Silicon que revolucionaron la línea Mac. «Ha sido el mayor privilegio de mi vida ser el CEO de Apple», declaró Cook en un comunicado oficial.
Sorpresa y dudas
Sin embargo, su salida llega rodeada de dudas estratégicas. El mes pasado, en una entrevista con Good Morning America, Cook había descartado los rumores sobre su retiro. «Amo profundamente lo que hago», aseguró entonces. El anuncio sorprendió a Wall Street.
«La visión era que él iba a quedarse tal vez un año más», comentó Dan Ives, analista de Wedbush Securities, a CNBC. Ives agregó una lectura clave del momento: «Creo que Cook finalmente siente que las piezas están en su lugar en IA para entregar las riendas, especialmente con la creciente presión del exterior de mostrar una estrategia de IA».
Ese es el punto más cuestionado de la era Cook. Apple llegó tarde a la revolución de la inteligencia artificial generativa. Apple Intelligence, lanzado en 2024, recibió críticas tibias, y la prometida versión renovada de Siri sigue sin materializarse. Al punto que Apple retiró los comerciales que la anunciaban. Satya Nadella, CEO de Microsoft, llegó a describir a Siri como «tan tonta como una roca». Ben Wood, de CCS Insight, fue directo al grano. “La IA es ampliamente vista como un área donde Tim Cook tomó la decisión de dejar que otros, como Google con Gemini y OpenAI con ChatGPT, tomaran la delantera». A eso se suman el tropiezo comercial del Vision Pro, de $us 3.500, el archivo del proyecto Apple Car tras años de inversión, y una dependencia de manufactura china que hoy es más vulnerabilidad que fortaleza.
Nuevo CEO
Ternus, de 50 años e ingeniero mecánico formado en la Universidad de Pennsylvania, lleva 25 años en la empresa. Ha supervisado el hardware del iPhone, iPad, Mac, Apple Watch, AirPods y Vision Pro. Cook lo elogió como alguien que tiene «la mente de un ingeniero, el alma de un innovador y el corazón para liderar con integridad».
El propio Ternus se mostró ambicioso ante los empleados en una reunión interna. «Estamos a punto de cambiar el mundo una vez más», aseveró en la ocasión.
La primera gran prueba llegará pronto. Apple presentará a su nuevo líder en la Worldwide Developers Conference, en junio, donde se espera una demostración contundente de su estrategia de IA.
«Es importante que arranque con el pie derecho en junio», advirtió Thomas Husson, analista de Forrester. Explicó que «el desafío para el nuevo CEO es realmente asegurarse de que Apple pueda descifrar la IA como la nueva interfaz de usuario».
Las acciones de Apple cayeron más del 2% tras el anuncio. El mercado, por ahora, está atento a las señales y espera respuestas.




















































































