La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) fue escenario de un encuentro que busca redefinir las relaciones empresariales entre Bolivia y Panamá. La institución cruceña recibió a una delegación encabezada por el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación de Panamá, Carlos Guevara Mann, en lo que marca un giro hacia la integración empresarial estratégica entre ambas naciones.
El encuentro en el Centro de Convenciones de Cainco reunió a líderes del sector privado boliviano con autoridades y empresarios panameños para explorar oportunidades concretas. Panamá se presenta como plataforma logística, financiera y comercial para internacionalizar empresas bolivianas en un momento clave para la redefinición del modelo productivo nacional.
«Cuando un país se encuentra frente a un punto de quiebre, tiene dos opciones: quedarse anclado en las dificultades o convertirlas en el punto de partida hacia algo mayor. Nosotros elegimos lo segundo y la internacionalización es parte esencial de ese camino», declaró Jean Pierre Antelo, presidente de Cainco.
La delegación panameña destacó ventajas competitivas como estabilidad institucional, conectividad internacional y servicios especializados que posicionan al país como hub regional. El viceministro Guevara subrayó la disposición gubernamental para facilitar vínculos con el empresariado boliviano mediante integración basada en eficiencia y cooperación mutua.
El factor diplomático
En este escenario, el embajador de Panamá en Bolivia, Julio Luque Ferro, se posiciona como figura clave para consolidar estas relaciones. Con poco más de tres meses en el cargo, el diplomático despliega una agenda intensiva de acercamiento con los principales gremios empresariales bolivianos.
Su estrategia aprovecha la complementariedad natural entre economías: Bolivia, productor sólido del sector primario, puede encontrar en Panamá —especializado en servicios financieros y logísticos— la plataforma para agregar valor a productos y acceder a mercados globales.
La propuesta incluye la participación panameña en Expocruz 2025 con un stand integral exhibiendo su zona franca, sistema bancario, infraestructura portuaria y conectividad aérea vía Copa Airlines. Esta presencia busca concretar una rueda de negocios que siente bases para proyectos conjuntos en 2026.
Energías & Negocios, de La Razón, conversó en exclusiva con el embajador Luque Ferro sobre oportunidades identificadas y su visión del futuro comercial bilateral.
– ¿Cuál es su perspectiva sobre las relaciones entre empresarios bolivianos y panameños?
Estoy muy impresionado. La verdad que en mis tres meses estando aquí en Bolivia, cada día me impresiona más la relación que podemos incrementar ambos países.
Por eso fue que desde mi inicio he intentado comunicarme con las diferentes cámaras de comercio, productores, comerciantes, y la verdad que creo que la labor que hizo Jean Pierre Antelo, el presidente de Cainco, fue espectacular; el organizar esta presentación para que nosotros pudiéramos expresar nuestro deseo de que Panamá y Bolivia incrementen sus relaciones comerciales. Obviamente las bilaterales también y las diplomáticas, pero creo que podemos ser un granito de aporte al cambio que posiblemente va a necesitar el país en cuanto a la liberación para que la empresa privada crezca más rápido. Eso es lo que se busca hoy. Ahora nos toca sentarnos ya en papel y pluma y establecer un plan de trabajo para la Feria Exposición de Santa Cruz y luego para la Feria de Panamá el próximo año.
– ¿Cuáles son las expectativas para la Expocruz 2025?
Bueno, estamos trabajando en un stand presencial donde podamos tener a diferentes entidades de Panamá que puedan ofrecer sus servicios, como la zona libre, la banca, la parte logística, los puertos, Copa Airlines. Queremos conformar un grupo que pueda ofrecer a Panamá al 100% y que de esa manera Bolivia sienta que Panamá es una opción. Y ahí desarrollemos una rueda de negocios aproximadamente para el mes de octubre, donde veamos también lo que vamos a hacer en el siguiente año, en 2026, entre ambos países.
– ¿Cómo ve usted las oportunidades para ambos países?
Nosotros somos un puente donde todo tipo de producto elaborado en Bolivia puede pasar por Panamá y ser distribuido al mundo entero a través de nuestros puertos. Independientemente de dónde se manufacture, igual se puede hacer una parte en Panamá, una parte en Bolivia, y el producto puede salir con el nombre de Bolivia, aunque sea finalizado en Panamá.
Entonces, ahí está lo que se llama la zona franca, ese tipo de ambiente bajo en impuestos, aranceles, donde el productor dirá que lo puede hacer casi que sin ningún costo por haber ido a Panamá a trabajarlo.




















































































