Las empresas chinas avanzan hacia un mayor dominio de la industria global del litio y podrían llegar a controlar el 39% de la producción mundial del mineral estratégico para 2030, según un informe de la plataforma Lens Metals & Mining de Wood Mackenzie.
El reporte señala que China ha incrementado de manera sostenida su participación accionaria en activos de extracción de litio desde 2020, fortaleciendo inversiones en África, Australia y Sudamérica, en medio de la creciente demanda global de baterías para la transición energética.
Actualmente, aunque la producción de litio se expande hacia nuevas regiones, la propiedad de los principales proyectos continúa concentrada en un reducido grupo de compañías lideradas por capital chino.
“La producción de litio y la propiedad del litio están divergiendo cada vez más, y eso está remodelando las cadenas mundiales de suministro de minerales críticos”, afirmó Allan Pedersen, director de investigación de transición energética y materiales para baterías de Wood Mackenzie.
Según las proyecciones, Australia, actualmente el mayor productor mundial de litio, reducirá su participación en la extracción global de 43% en 2020 a 25% para 2030. En contraste, África pasará de una participación marginal a representar el 13% de la producción mundial, impulsada por nuevos proyectos y capital extranjero.
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Litio
Entre las operaciones más relevantes figura la propuesta de adquisición de Atlantic Lithium por parte de Huayou Cobalt, además de la coinversión en el proyecto Ewoyaa, en Ghana. También destacan la participación de Tianqi Lithium en la mina Greenbushes de Australia Occidental y la inversión de Hainan Mining en el proyecto Bougouni, en Mali.
El informe advierte que África refleja con claridad la creciente desconexión entre producción y propiedad minera. Aunque el continente podría alcanzar el 13% de la extracción global para 2030, las empresas africanas apenas controlarían el 1% de la producción mundial.
Mientras tanto, Sudamérica enfrenta mayores desafíos competitivos. Países como Argentina, Chile y Bolivia continúan desarrollando proyectos de litio, aunque la expansión basada en salmueras requiere más tiempo y mayores costos frente a los proyectos de roca dura que avanzan en otras regiones.
El estudio también identifica cambios en Europa y Norteamérica. Empresas europeas han fortalecido su presencia tras operaciones impulsadas por Rio Tinto y Equinor, mientras Norteamérica perdió participación relativa debido a movimientos corporativos y venta de activos estratégicos.
Especialistas consideran que el creciente dominio chino sobre el litio será uno de los temas geopolíticos y económicos más relevantes de la próxima década, debido a la importancia estratégica del mineral en la industria de vehículos eléctricos y almacenamiento de energía.





















































































