El presidente Rodrigo Paz señaló este sábado que existe una “muy alta sospecha” de que recursos de origen ilícito del narcotráfico estén financiando las movilizaciones y bloqueos que afectan principalmente a los departamentos de La Paz y El Alto.
Según la autoridad, parte de los manifestantes provienen de la región del Chapare y estarían vinculados a organizaciones afines al expresidente Evo Morales.
Reiteró que el país arrastra problemas estructurales heredados de las últimas dos décadas del Movimiento Al Socialismo (MAS), aunque aseguró que varios conflictos sociales están siendo atendidos mediante el diálogo.
Sin embargo, hizo una diferenciación de las demandas de otras movilizaciones que, a su juicio, tienen un carácter estrictamente político. “Hay otros que son de orden político y evidentemente están generando un efecto negativo a ambas ciudades”, señaló en entrevista con el medio argentino Todo Noticias.
Ante la consulta sobre una posible participación de grupos vinculados al narcotráfico, el mandatario indicó que el Chapare , de Cochabamba, es la principal región productora de coca excedentaria asociada al narcotráfico e indicó que existen indicios de financiamiento irregular para sostener las protestas.
“Hay una muy alta sospecha de esa vinculación de recursos ilícitos a todas estas movilizaciones”, manifestó.
Explicó que las autoridades identificaron personas que transportaban dinero destinado a financiar las medidas de presión y aseguró que existen elementos que permiten presumir que esos recursos provienen de actividades ilícitas.
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“Hemos atrapado a mucha gente que lleva recursos económicos para pagar movilizaciones”, afirmó.
Sobre el conflicto en sí, descartó que estos respondan a demandas sociales insatisfechas, más por el contario mencionó que las negociaciones con sectores representativos desarrolladas durante las últimas semanas fueron exitosas.
“No hay razones. Claramente hemos estado gestionando y todas las negociaciones que hemos tenido las últimas tres semanas con organizaciones representativas de sectores han sido exitosas”, aseguró.
Paz también destacó la implementación de un corredor humanitario para garantizar el ingreso de alimentos, combustible y medicamentos a las ciudades afectadas.
Dijo que varios bloqueadores con demandas históricas aceptaron flexibilizar las medidas, mientras que otros mantienen una actitud hostil incluso frente a la intervención de instituciones como la Iglesia Católica, la Cruz Roja, la Defensoría del Pueblo y organismos de derechos humanos.
Calificó las acciones de los grupos más radicales como “anticonstitucionales y subversivas” y advirtió que su objetivo sería “romper el proceso constitucional democrático de cinco años” impulsado por su gobierno.





















































































