El economista boliviano Enrique García —expresidente de CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe— analizó los profundos cambios geopolíticos, económicos y tecnológicos que atraviesa el mundo y sus implicaciones para América Latina y Bolivia. Reflexionó sobre la pérdida de competitividad regional, la necesidad de recuperar los procesos de integración, fortalecer la institucionalidad democrática y restablecer la estabilidad macroeconómica para atraer inversión extranjera y encaminar al país hacia una recuperación sostenible.
—¿Cómo recibe Santa Cruz este evento internacional?
— El que Bolivia y Santa Cruz hayan ganado por concurso, el ser la sede de este evento es un gran honor. No obstante, la situación delicada que está viviendo el país, especialmente en La Paz, que ha hecho que algunas delegaciones no hayan venido, el evento es un éxito, pues permite analizar, discutir, los temas relevantes a nivel internacional y las implicaciones que tienen para América Latina y Bolivia. Hay que sacarle mucho provecho.
Lea más: ‘Nos enseñaron a memorizar, hoy los niños van desde el concepto’
— ¿Cómo ve los cambios que vive la región en la actualidad?
—El cambio es muy profundo, es un momento de reflexión para que los países de América Latina y el Caribe sean realistas en mirar los problemas y la realidad de la región: hoy día América Latina ha perdido importancia relativa a nivel mundial. Éramos la región en desarrollo de mayor futuro en los 60, hoy no lo somos más. Lo que ha sucedido en Asia emergente, por ejemplo, nos muestra que hemos quedado lejos. A mediados de los años 60, Corea del Sur tenía un ingreso per cápita que era la cuarta parte del de América Latina, hoy día es a la inversa. En comercio representábamos el 13, 14% del comercio mundial como región, hoy día 5%. Los índices de productividad y competitividad son bajos y la parte más complicada es la mala distribución de la riqueza.
Ya como región, América Latina estaba avanzando en los procesos de integración con mucho dinamismo en los 90, pero a principios de este milenio se han quebrado.
— ¿Y a nivel hemisférico?
— La política actual de los Estados Unidos no está con el multilateralismo, sino con el bilateralismo, pero en función a estrategias de seguridad e intereses propios. Eso hace que la integración hemisférica —que en los gobiernos de los presidentes Reagan, Clinton, Obama y los demás, estaba entre las prioridades—hoy ya no lo sea.
América Latina tiene que buscar excelentes relaciones con Estados Unidos, sin duda, pero también tiene que tener relaciones muy fuertes con la Unión Europea, con los países asiáticos. Las relaciones con la China son fundamentales.
Tenemos que tener políticas balanceadas. No irnos a los extremos.




















































































