El gerente general del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Gary Rodríguez, advirtió que los bloqueos en el país están generando un impacto multisectorial que afecta de manera directa a la economía, la inversión, a estabilidad social pero fundamentalmente en la imagen país hacia los inversionistas extranjeros.
Rodríguez señaló que las pérdidas abarcan a diversos sectores productivos como el agropecuario, agroforestal, comercio, exportaciones, despachantes de aduana, turismo y transporte, conformando —según dijo— una cadena amplia de afectaciones.
Indicó además que, de acuerdo con estimaciones presentadas por la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y la Cámara Nacional de Industrias (CNI), las pérdidas económicas ya alcanzarían alrededor de 50 millones de dólares.
Sin embargo, advirtió que existen otros efectos que no siempre son visibilizados, como el deterioro de la imagen del país ante el mundo, lo que impacta directamente en la llegada de inversiones.
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“La imagen que nosotros proyectamos al mundo es de un país en conflicto donde la ley está sobrepasada, y perdemos confianza; esos capitales no llegan al país”, afirmó a Bolivisión.
Rodríguez sostuvo que esta percepción de inestabilidad afecta la confianza de inversionistas extranjeros y frena proyectos de inversión que podrían dinamizar la economía nacional.
Como ejemplo de posibles inversiones afectadas, mencionó el caso de empresas de gran escala, como Coca-Cola, que —según indicó— podrían representar inversiones de hasta 300 millones de dólares.
Finalmente, el representante del IBCE alertó sobre lo que calificó como la tercera y más grave consecuencia de los bloqueos: la pérdida de vidas humanas.
“Todo se puede reconstruir, pero ¿quién le va a devolver los muertos a la gente?”, expresó, al referirse a los efectos colaterales de los conflictos sociales en el país.
En ese marco, varios sectores productivos también se manifestaron en torno a la debacle de la economía debido a los conflictos sociales y su epicentro en el departamento de La Paz donde mineros, maestros y campesinos bloquean y se enfrentan a las autoridades del orden.
De hecho, este lunes se llevó a cabo la Asamblea de la Cruceñidad, a impulso del Comité Pro Santa Cruz. Al final de las reuniones, santa Cruz se declaró en emergencia y determinó exigir al Gobierno la declaración de un «estado de excepción sectorizado» o regionalizado.





















































































