Para el sector privado del país, la informalidad se convierte en una competencial desleal y desigual en obligaciones laborales, tributarias y sociales y genera un círculo vicioso que encarece la formalidad, reduce la productividad y debilita el estado de derecho.
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, la informalidad laboral se focaliza fundamentalmente en el sector de comercio, y en particular, de productos del contrabando importados ilegalmente.
“Este escenario implica para la industria competencia desleal y desigual tanto en temas tributarios, cumplimiento de obligaciones laborales, sociales, medioambientales, sanitarias, de salud, etc.”, dijo a La Razón.
“Las empresas informales no pagan impuestos, seguridad social ni cumplen normativas laborales, lo que les permite ofrecer precios más bajos. Las empresas formales pierden participación de mercado, especialmente en sectores de alta intensidad de mano de obra”, acotó.
Remarcó, además, que, al no tener una base imponible por la evasión de los informales, el Estado tiende a aumentar impuestos o tasas a los formales para mantener la recaudación y esto encarece aún más la formalidad.
Impuestos
“En consecuencia, las empresas formales deben ofrecer salarios más altos y prestaciones, mientras que el sector informal absorbe trabajadores sin esos costos. Esto provoca escasez de mano de obra calificada dispuesta a formalizarse, o fuga de personal hacia la informalidad”, complementó.
En criterio del presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP), Rolando Kempff, cada vez hay menos empresas que aportan al Estado, mediante el pago de sus impuestos debido a la informalidad.
“Las empresas formales deben competir con los precios bajos que tienen los informales, porque no pagan impuestos, no pagan los salarios dispuestos por el gobierno”, dijo.
Asimismo, dijo que este problema frena el crecimiento del sector formal y limita el desarrollo de esa población “porque la remuneración que ofrecen a sus trabajadores es solo de subsistencia”.
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Urgen cambios
El sector privado del país urge medidas profundas para reducir la informalidad en Bolivia y frenar su crecimiento.
El presidente de la CNI plantea disminuir los porcentajes de los aportes patronales para que el costo de contratar a un empleado formal no sea tan superior al de uno informal.
Además, adaptar las leyes laborales, la Ley General del Trabajo y sus reglamentos, “a la realidad de las pequeñas empresas, permitiendo modalidades como el trabajo por destajo, por tiempo, por estacionalidad, por producto, etc. que hoy son absorbidas por la informalidad”.
Y planteó también reducir los «cuellos de botella» municipales, tributarios, Ministerio de Trabajo, Caja Nacional de Salud, bajar la carga tributaria que es una de las más altas en Sudamérica, proponer incentivos tributarios para la contratación laboral formal y orientar la producción al mercado internacional y no sólo nacional.
Productividad
“En síntesis, se precisa mejorar la normativa vinculada al empleo para aumentar la formalidad; pero también es fundamental mejorar la productividad para generar más empleo formal”, dijo.
Al respecto, Rolando Kempff de la FEPLP dijo que el primer paso ya se dio con las decisiones del Gobierno para terminar con el “Estado tranca”.
“Vamos por buen camino cuando el presidente Rodrigo Paz dijo que Bolivia sufre de un Estado tranca con una burocracia excesiva y corrupción que frena el desarrollo. Por eso lanzó el programa y decreto ‘tranca cero’, para eliminar trámites burocráticos y convertir al Estado en un facilitador de toda actividad empresarial, por muy pequeña que sea”, remarcó.





















































































