La Aduana Nacional y militares de la Unidad de Control Operativo de Santa Cruz quemaron un minibús, presuntamente cargado de mercadería de contrabando, luego de que un grupo de personas intentara recuperar el vehículo que había sido interceptado tras evadir un control.
Según un reporte institucional, en el punto de inspección aduanera (PIA) Yacuses, un vehículo tipo minibús evadió el control y se dio a la fuga poniendo en riesgo la integridad física de tres efectivos del Comando Estratégico Operacional (CEO) y de un técnico.
Ante esta agresión, personal del Grupo de Reacción Inmediata Aduanera (GRIA), junto con miembros del CEO, emprendió la persecución del vehículo, logrando interceptarlo aproximadamente a cuatro kilómetros del lugar del control.
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Durante el traslado del motorizado hacia los depósitos de la Aduana Interior en Puerto Suárez, por cuatro minibuses con unas 40 personas armadas con palos, piedras, machetes y armas de fuego, identificadas como afines al contrabando, interceptaron el convoy.
Pese a las maniobras de evasión, otro grupo intentó recuperar el vehículo en inmediaciones del PIA Yacuses.
Ante el riesgo inminente contra la vida y seguridad del personal, se aplicó el Artículo 5, Inciso III de la Ley 1053 de Fortalecimiento de la Lucha contra el Contrabando, procediendo a la destrucción e inutilización del medio de transporte y de los bienes incautados.
En el operativo, los contrabandistas intentaron secuestrar a un efectivo militar, quien logró escapar con apoyo policial. Como saldo de las agresiones, dos vehículos institucionales resultaron dañados.
Las autoridades de la Aduana recalcaron que estos hechos reflejan la violencia con la que operan grupos vinculados al contrabando.





















































































