En medio del contexto generado por la reciente renuncia de la presidenta de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Claudia Cronenbold, surgen comparaciones sobre el precio de los combustibles en la región. Bolivia se mantiene entre los países con el precio más bajo.
De acuerdo con datos actualizados a abril de 2026, el precio de la gasolina por litro muestra niveles más elevados en varios países vecinos. En Uruguay, el litro alcanza a 2,1 dólares, mientras que en Chile se sitúa en 1,72 y en Perú 1,71. En Argentina, el precio ronda los 1,52 dólares por litro; según datos de Global Petrol Prices y Bloomberg.
Entretanto, en Brasil el precio promedio es de aproximadamente 1,31 dólares, y en Paraguay se ubica entre 1,08 y 1,11 dólares por litro, siendo uno de los más bajos de la región fuera de Bolivia.
Global Petrol Prices indica que en Bolivia el costo asciende 1,008 dólares al valor de compra oficial, pero con el precio referencial el costo llega a 0,70 centavos de dólar.
La gasolina premium cuesta 11 bolivianos por litro y el diésel oil tiene un valor de 9,80 bolivianos.
En Colombia el precio de la gosolina es es de 1,14 dólares. Entretanto destacan otros países con los precios inferiores como Ecuador con 0,79 centavos de dólar y Venezuela 0,03.
Revise también: Renuncia la presidenta de YPFB y denuncia ‘deterioro institucional mayor al previsto’
Precio
Estos datos reflejan un escenario regional marcado por el incremento de los precios de los combustibles, influido por factores como el tipo de cambio, los costos internacionales del petróleo y las políticas internas de cada país.
En ese contexto, el debate sobre la situación de YPFB y la gestión del sector hidrocarburífero cobra relevancia, especialmente en relación a la calidad del combustible y la transparencia en la administración de la empresa estatal.
Analistas coinciden en que la comparación regional pone en evidencia los desafíos que enfrenta Bolivia para mantener precios internos bajos sin comprometer el equilibrio fiscal ni la estabilidad del sector energético, en un momento de alta sensibilidad tras cambios en la conducción de Yacimientos.
Este miércoles, Claudia Cronenbold renunció al cargo de presidenta de la estatal YPFB, a 22 días de su posesión, el lunes 30 de marzo.
La ahora exautoridad adujo que se encontró con un panorama de deterioro institucional muy superior a lo previsto.
“Una vez en el ejercicio de mis funciones, el diagnóstico técnico y administrativo ha revelado un estado institucional significativamente más deteriorado de lo previsto”, señaló Cronenbold en su carta de renuncia.
La noticia desencadenó en severas críticas de sectores como el transporte público que ahora solicita al Gobierno una exhaustiva investigación sobre los contratos de combustibles.




















































































