El Banco Central de Bolivia (BCB) informó que las Reservas Internacionales Netas (RIN) registraron una caída de 4,6% durante el primer trimestre de 2026, equivalente a una disminución de 170,4 millones de dólares respecto al cierre de 2025.
De acuerdo con el informe trimestral, este descenso se explica principalmente por la reducción de las Reservas Monetarias Internacionales, debido a los pagos de deuda externa realizados en el periodo. No obstante, la autoridad monetaria destacó que el cumplimiento de estas obligaciones contribuyó a mejorar la calificación de riesgo crediticio del país en marzo.
A pesar de la caída general, las reservas en oro mostraron un desempeño positivo, con un incremento de 329,8 millones de dólares. Este aumento se debió tanto a la compra de 0,6 toneladas de oro en el mercado interno como al alza en su cotización internacional, que se mantiene en niveles elevados.
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Reservas
El informe también señala que el contexto internacional estuvo marcado por una desaceleración de la actividad económica global, persistentes riesgos inflacionarios y una mayor incertidumbre geopolítica, especialmente en Medio Oriente. Estos factores generaron presiones al alza en los precios de la energía, fortalecieron el dólar estadounidense y mantuvieron al oro como un activo refugio.
En cuanto a la administración de las reservas, el BCB aseguró que se mantuvo un enfoque prudente, priorizando la preservación de capital, la seguridad, la liquidez y la rentabilidad. Asimismo, se aplicó una política de inversión conservadora, con diversificación hacia emisores de alta calidad y organismos supranacionales.
Dato
Al 31 de marzo de 2026, las Reservas Internacionales también registraron una leve reducción de 30,3 millones de dólares frente a fines de 2025. En este periodo, las Reservas Monetarias Internacionales cayeron en 356,5 millones de dólares. Mientras que las tenencias de Derechos Especiales de Giro (DEG) disminuyeron hasta 35,9 millones. Afectadas por variaciones cambiarias y pagos de intereses al Fondo Monetario Internacional.
Para el segundo trimestre de 2026, el ente emisor prevé un entorno internacional aún incierto. Condicionado por factores geopolíticos y la evolución de los mercados financieros y de materias primas. En este escenario, se anticipa que el oro continúe con un comportamiento volátil, aunque en niveles elevados, mientras que el dólar se mantendría fortalecido.





















































































