La minería privada en Bolivia atraviesa un momento clave, según destaca Ilse Beltrán, gerente general de la Asociación Nacional de Minería Mediana (ANMM).
Para Beltrán, el sector posee un enorme potencial para generar empleo formal, aportar al Estado y atraer inversión, pero requiere de medidas oportunas, estabilidad normativa y reglas claras que permitan planificar a largo plazo.
Sobre la minería mediana, Beltrán explica que se trata de un segmento empresarial que combina inversión, tecnología y personal especializado. “Operamos con estándares técnicos, seguridad industrial, cumplimiento ambiental y una relación de diálogo y cooperación con las comunidades del entorno, lo que permite sostener una actividad productiva responsable”, señala.
Respecto al liderazgo femenino en un sector históricamente masculino, Beltrán afirma que el profesionalismo y la experiencia son la clave. “La minería exige conocimiento profundo del sector, capacidad de gestión y toma de decisiones. El liderazgo se construye a partir de la capacidad y el compromiso, más allá del género”, asegura.
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Minería
Sobre el rol de las empresas que integran la ANMM, Beltrán destaca que cumplen un papel fundamental no solo por su aporte económico, sino también por impulsar una minería moderna basada en inversión, tecnología y cumplimiento de estándares internacionales, convirtiéndose en modelos de trabajo con gran potencial de crecimiento.
Mirando hacia el futuro, Beltrán proyecta una minería fortalecida, responsable, moderna y profesional, con mayores estándares ambientales y sociales, innovación y eficiencia. Subraya también la importancia de la inclusión de género como parte de las operaciones mineras del siglo XXI, tanto en empresas privadas como cooperativas y estatales.
Finalmente, envía un mensaje a las jóvenes interesadas en el sector: “Prepárense y anímense a conocer la minería. Bolivia seguirá siendo un país minero y existen enormes oportunidades para ingenieras, geólogas, metalurgistas y especialistas ambientales. Así como otros profesionales que quieran contribuir al desarrollo del sector y del país”.
Esta visión refleja un sector en transformación, con liderazgo técnico, compromiso social y apertura a la innovación, clave para la minería boliviana del futuro.





















































































