Ferroviaria Oriental S.A. reactivó este viernes el servicio de pasajeros hacia la Chiquitanía con la salida del ferrobús desde Santa Cruz rumbo a Puerto Quijarro, marcando el retorno oficial del transporte ferroviario de pasajeros tras seis años de paralización.
El primer viaje partió a las 10.00 desde la estación bimodal y contó con la presencia de autoridades nacionales, representantes cívicos y ejecutivos de la empresa.
El recorrido, de aproximadamente 14 horas, incluyó paradas en San José y Roboré, donde se realizaron actos protocolares con la presencia del viceministro de Transportes, Hugo Criales; la directora de la Unidad Técnica de Ferrocarriles (UTF), Cynthia Aramayo; el presidente del Comité pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis; el vicepresidente cívico Agustín Zambrana; la presidenta del Comité Cívico Femenino, Farah Galeb; el presidente de los comités cívicos provinciales, Marcelo Méndez; la gerente general de la empresa, Karem Roca y el gerente de Relaciones Externas de la empresa, Ángel Sandoval.
El servicio había sido suspendido en 2020, en un contexto en el que la conclusión de la carretera en 2008 redujo progresivamente la demanda de pasajeros. No obstante, el transporte de carga se mantuvo activo durante todo este periodo, movilizando alrededor de 2 millones de toneladas anuales.
La reactivación se desarrollará en dos fases. La primera contempla la operación del ferrobús, un equipo con capacidad para 42 pasajeros y tarifas por debajo de las que ofrece actualmente el transporte por carretera. En una segunda etapa, prevista en un plazo estimado de 90 días, se retomará el servicio del tren convencional “Expreso Oriental”.

Ferrobús
Según la empresa, el Gobierno autorizó el retorno tras evaluar la demanda social existente, incluyendo solicitudes de pobladores de Roboré. El plazo para la segunda fase responde a trabajos de mantenimiento mecánico profundo —tipo overhaul— en los vagones de pasajeros y furgones generadores que permanecían paralizados desde 2020.
Ferroviaria Oriental destacó que los 1.244 kilómetros de la red oriental se encuentran plenamente operables, dado que la carga nunca dejó de circular. El servicio de pasajeros contará con aire acondicionado, asientos reclinables, televisión a bordo y baños químicos, garantizando condiciones de seguridad y confort.
La empresa y las autoridades resaltaron que el retorno del tren fortalecerá la integración territorial y dinamizará la economía regional, beneficiando a comerciantes, emprendedores y actividades vinculadas al turismo en la Gran Chiquitanía y el Pantanal boliviano.





















































































