Ante las acusaciones y pedidos de renuncia de autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) por el reciente caso de mala calidad en el combustible, la petrolera estatal aclaró que cumplió con sus competencias y la comercialización y distribución del carburante depende de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) y del sector privado.
Sebastián Daroca, vicepresidente de la empresa pública, explicó que la petrolera estatal cumplió con cada una de sus facultades hasta el despacho desde planta de los camiones cisternas hacia los surtidores, competencia de la Asociación Nacional de Comercializadores Privados de Hidrocarburos en Bolivia (Asosur)
“Cada estación de servicio tiene sus cisternas que entran en nuestras plantas y son verificadas y se les carga el combustible. Desde ese momento, la responsabilidad en el control de calidad, en el transporte, en el almacenaje dentro de las estaciones de servicio es parte de una responsabilidad conjunta entre el sector privado (…) y la ANH”, afirmó este jueves en conferencia de prensa.
Combustible
De igual manera, defendió la calidad del combustible importado por YPFB y los controles realizados en cada uno de los puntos de importación, desmintiendo así el discurso de que el país se provee de carburantes de mala calidad.
“Las plantas de donde importamos los combustibles tienen certificados de calidad, no son proveedores improvisados, son proveedores que provee de combustible no solo a Bolivia, sino también a Argentina, Paraguay y a toda la región”, destacó.
Por ello, Daroca remarcó que tanto la gasolina como el diésel que importa YPFB cumplen con todos los criterios de calidad, según las inspecciones desde las plantas de origen hasta el último eslabón de la cadena logística.
El vicepresidente de YPFB llamó a la calma a población y pidió no dejarse llevar por el color de los combustibles como un indicador de calidad.
“El color de la gasolina en diferentes partes del país puede ser diferente, pero no tiene nada que ver con la calidad. La calidad de la gasolina solamente se la puede determinar a partir de los estudios de laboratorio”, señaló.
Explicó que, debido a la normativa vigente, se añaden colorantes a la gasolina dependiendo de la región, para identificar “zonas de riesgo”, por ello el carburante es más claro o más oscuro dependiendo de dónde se lo cargue.





















































































