El presidente de la Cámara Nacional de Industrias (CNI), Gonzalo Morales, afirmó que Bolivia se encuentra bajo la atención de la comunidad internacional como un nuevo destino para inversiones, pero advirtió que la falta de seguridad jurídica y los bloqueos recurrentes ponen en riesgo esa oportunidad.
Morales informó que la semana pasada participó en el Foro Económico de Panamá junto al presidente Rodrigo Paz. Participó en reuniones con actores internacionales, donde constató un creciente interés por invertir en el país.
CNI
“En este momento nuestro país está en la mira de todo el mundo. Muchos países están viendo a Bolivia como un nuevo lugar para invertir”, sostuvo el titular de la CNI.
Remarcó que ese interés debe ser respaldado con condiciones claras y estables.
Según Morales, la principal demanda del sector industrial es la aprobación de una ley antibloqueos que garantice la libre circulación de bienes, personas y servicios, como base para ofrecer certidumbre a los inversionistas extranjeros.
“Para que vengan inversiones extranjeras a nuestro país tenemos que darles certidumbre, tenemos que darles seguridad jurídica”, afirmó Morales, al señalar que los conflictos sociales afectan de forma directa la imagen y reputación del país.
Ley antibloqueos
El presidente de la CNI advirtió que los bloqueos no solo perjudican a las empresas, sino que generan un daño estructural a la economía nacional y a la credibilidad de Bolivia frente a socios internacionales.
“La ley antibloqueos lastimosamente daña de una manera inimaginable la imagen y la reputación no solamente de las industrias o de las empresas, daña la imagen de país”, sostuvo, al alertar que recuperar la confianza externa resulta un proceso largo y complejo.
De acuerdo con los datos que maneja el sector industrial, cada jornada de bloqueo provoca pérdidas económicas que oscilan entre $us 50 y $us 60 millones a nivel nacional, lo que impacta en la producción, el comercio y el empleo.
Inversión
Morales precisó que, en el ámbito estrictamente industrial, las pérdidas alcanzan alrededor de 11 millones de dólares diarios, una cifra que compromete la continuidad de operaciones y la planificación de inversiones.
Enfatizó que, sin reglas claras y sin garantías para el funcionamiento de la economía, Bolivia corre el riesgo de desaprovechar el interés internacional generado en los últimos meses y de frenar proyectos que podrían impulsar el crecimiento y el desarrollo productivo.





















































































