Con el fin de garantizar el abastecimiento del aceite refinado a un precio justo para toda la población, el Gobierno ratificó y dispuso el mantenimiento del costo del producto en Bs 18,5, y exhortó a denunciar ante las alcaldías cuando se comercialice el aceite por encima de ese precio
El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Justiniano, explicó que, al tratarse de un producto de primera necesidad, el objetivo es proteger el “bolsillo de los bolivianos”.
“El precio del aceite refinado se mantiene fijado en 18,5 bolivianos (…). Nosotros lo que estamos haciendo es mantener el precio; no hay ajuste de precio, mantenemos el precio. Eso tiene que quedar clarísimo. Ese producto, que es esencial para nuestra familia, no va a sufrir ningún incremento. No tienen que pagar más de dieciocho cincuenta”, indicó en conferencia de prensa.
Aceite
De acuerdo con la autoridad, al menos el 20% de la producción de soya, materia prima para la elaboración de aceite, debe permanecer en el país.
“El 20% de la producción tiene que quedarse en Bolivia, tiene que estar garantizada por las industrias y también por estos certificados de exportación, que son el consumo del mercado local”, sostuvo.
Justiniano explicó que los productos derivados de la soya, como la cascarilla y la harina, son elementos clave para el sector cárnico, por lo que esta medida busca garantizar el abastecimiento de esos insumos.
Productores
El ministro también anunció que se emitió una resolución en favor de los productores, quienes antes tenían una “traba” que los obligaba a negociar con ciertas industrias o asociaciones. Ahora, la negociación entre privados es libre, lo que permite mejores condiciones para el productor.
“Esto permite que las asociaciones tengan mejores negociaciones en volumen con las industrias, porque, al final del día, mientras más pueden comprar, mejor precio pueden obtener”, señaló la autoridad.
De acuerdo con Justiniano, ese esquema, establecido por el Movimiento Al Socialismo (MAS), buscaba extorsionar al sector productor y generaba distorsiones en el mercado. Ahora, el Gobierno autoriza la libre asociación y elimina los precios fijados entre productores.




















































































