Durante el Encuentro Interinstitucional contra los Avasallamientos, realizado este jueves en Santa Cruz de la Sierra, el presidente Rodrigo Paz remarcó que en Bolivia no hay lugar para “maleantes y corruptos” y aseguró que su Gobierno no será cómplice de las mafias dedicadas a las tomas ilegales de tierras.
“Vamos a dar la cara a esas mafias que están destrozando la patria. Aquí no hay espacio para maleantes y corruptos, aquí vamos a cambiar Bolivia”, afirmó Paz durante su intervención en el acto, que contó con la presencia del gobernador cruceño, Luis Fernando Camacho, autoridades policiales, ministros y representantes del sector agroproductivo.
El mandatario recordó que lo eligieron como una alternativa para cambiar el país y afirmó que este será el año de “ordenar la casa”. Dirigiéndose a Camacho, sostuvo que el evento es un “acto fundacional” para poner fin a la corrupción y a los grupos dedicados a los avasallamientos.
“Tenemos que darle garantías a los bolivianos de que esta es nuestra patria y que nadie nos puede quitar el derecho a vivir aquí y de forma digna”, añadió.
Lea más: Avasallamientos: CAO pide reformas en el INRA por “mafias incrustadas”.
Impunidad
Asimismo, Paz subrayó que inclusión no puede ser sinónimo de impunidad y sostuvo que su Gobierno no permitirá que la anarquía se convierta en herencia del llamado “Estado tranca”. Lamentó que la corrupción vinculada a los avasallamientos genere inseguridad, violencia, humillaciones e, incluso, pérdidas de vidas.
También llamó a la buena convivencia entre bolivianos y recordó que el país está en la mirada internacional como una nación con futuro y oportunidades. Aseguró que su administración “no defraudará” y que enfrentará de manera frontal a quienes vulneren la propiedad privada.
“Se respeta la propiedad privada, la tierra legalmente adquirida; se respeta al productor que invierte y genera empleo. La propiedad privada no es privilegio: es derecho constitucional y base del desarrollo”, enfatizó.
El Presidente señaló, además, que en los últimos 30 años se registró una mala redistribución de tierras, favorecida por vínculos políticos y económicos, lo que profundizó el desorden. Urgió frenar esa corrupción y reordenar el Estado.
Cambios
Puso como ejemplo la situación de una mujer a la que le quitan parte de su casa y amenazan a su familia, sin que encuentre respaldo en las autoridades. “Es lo mismo que pasa con hombres y mujeres que apuestan legalmente por producir, invierten, generan soya, arroz, carne y otros productos que llegan a nuestra mesa. Nos están robando mafias organizadas y el propietario va a la autoridad y no encuentra refugio. Eso hay que cambiar”, explicó.
Paz reiteró también que enfrentará a quienes dañan al país. “Es duro, hablar con la verdad es duro. Si me quieren sacar, igual no van a cambiar las condiciones. Hemos vivido en un país de mentiras durante los últimos 20 años”.





















































































