Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) informó que los cuatro puntos críticos de la red de transporte de hidrocarburos por ductos, afectados por eventos climáticos de fuerza mayor en los ríos Piraí, en Santa Cruz, e Ichoa, en Cochabamba, se encuentran controlados y sin riesgos para la población ni el medio ambiente.
Según un comunicado de YPFB Transporte S.A., subsidiaria de la estatal petrolera, los protocolos de seguridad y respuesta a emergencias se activaron de forma inmediata, logrando el aislamiento de todos los tramos comprometidos y garantizando la integridad del sistema.
La empresa destacó especialmente la capacidad de reacción en el Gasoducto Carrasco–Yapacaní (GCY), luego del colapso de un puente vehicular sobre el río Ichoa. Los equipos técnicos procedieron al cierre de válvulas de bloqueo para asegurar la zona y, en paralelo, trabajaron en una solución operativa que permitió mantener el suministro de gas a usuarios estratégicos, como la Termoeléctrica de la Empresa Nacional de Electricidad (Ende) Andina.
YPFB
La instalación de una conexión alternativa, mediante un bypass, fue concluida en tiempo récord la noche del 14 de diciembre.
Actualmente, la situación operativa permanece bajo control y en monitoreo constante. Asimismo, YPFB Transporte inició la fase de reparación definitiva, que contempla obras civiles y mecánicas, incluida la construcción de tres variantes adosadas a la infraestructura del nuevo puente sobre el río Ichoa.
La empresa reafirmó su compromiso con la continuidad del servicio y aseguró que cuenta con la planificación y los recursos necesarios para enfrentar y superar los desafíos extraordinarios impuestos por fenómenos naturales.





















































































