Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) avanza en el proceso para actualizar la certificación de reservas de gas natural del país y ya recibió seis propuestas de firmas especializadas internacionales interesadas en asumir el estudio técnico.
Según un reporte de Bolivia Tv, las empresas que respondieron a la convocatoria son DeGolyer & MacNaughton, GEA-JYR 25, GLJ, LCV del Perú, Ryder Scott y Sproule International, todas reconocidas en el ámbito de evaluación de hidrocarburos.
El portal especializado BNamericas detalló que la convocatoria de YPFB exige que la consultora ganadora entregue informes con corte al 31 de diciembre de 2024.
Reservas
El contrato contempla 145 días de trabajo, periodo en el cual la firma seleccionada deberá cuantificar los volúmenes técnicamente recuperables, realizar la evaluación económica y preparar pronósticos de producción para la infraestructura activa: 63 campos de gas natural y 24 campos petroleros.
“La empresa seleccionada tendrá 145 días para calcular los volúmenes recuperables, evaluar la rentabilidad y proyectar la producción de 63 campos gasíferos”, explicó el canal estatal.
De acuerdo con BNamericas, las últimas cifras disponibles señalan que en 2023 las reservas probadas se ubicaban en 4,5 billones de pies cúbicos de gas y 12,6 millones de barriles de petróleo.
La certificación anual de reservas es una obligación establecida por la Ley 3740, que instruye publicar los datos cada 31 de marzo.
Sin embargo, este mandato no se cumplió de forma regular en los últimos años, por lo que la nueva convocatoria de YPFB busca retomar la periodicidad y actualizar información clave para la planificación energética nacional.
El ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, había anunciado la cuantificación de las reservas en sus primeros días como autoridad, debido a que la actual administración busca conocer si el país cuenta con un “mar de gas”, como se afirmó durante la gestión del expresidente Evo Morales.
De acuerdo con la autoridad, la cuantificación permitirá que tanto el Gobierno y YPFB puedan definir los nuevos lineamientos para el sector hidrocarburífero, el cual se encuentra en caída libre desde hace unos 10 años, lo que provocó que los ingresos por exportación de gas sean cada vez menores.





















































































