La Policía detuvo este lunes al secretario ejecutivo de la Confederación de Panificadores Artesanales de Bolivia (Conapabol), Rubén Ríos, acusado de presuntos actos de corrupción en la venta de harina a la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa).
“Esto es político, soy inocente”, dijo el dirigente mientras era trasladado a oficinas de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen (FELCC) en La Paz.
La semana pasada, la Fiscalía y la Policía allanaron la vivienda de Ríos y éste no fue encontrado, por lo que se emitió una orden de aprehensión en su contra.
Este lunes, el dirigente se presentó en oficinas de la Fiscalía de La Paz para presentar su declaración sobre la venta de harina a Emapa. Aseguró que no estaba en la ciudad, pues estaba acatando el paro de 72 horas que determinó el sector el viernes pasado.
“No me escapé en ningún momento, por eso estamos aquí, presentándonos”, dijo a Unitel.
En su declaración ante los periodistas, cuestionó la aprehensión de su hijo, la que calificó como una “persecución política”.
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Corrupción
“Todos los contratos (con Emapa) se han firmado con mi persona, no con mi familia”, acotó el dirigente, que demandó que le “comprueben esa situación (venta ilegal de harina), nosotros estamos presentando todos los descargos que corresponden”.
“El precio del pan es político”, remarcó.
El Gobierno presentó la semana pasada una denuncia contra Ríos, al que acusó de formar parte de un clan que vendía harina a precio de mercado a Emapa para que la empresa la comercialice a precios bajos a los propios panificadores.
Junto al dirigente panificador también denunciaron al exgerente de la empresa estatal Franklin Flores, quien fue declarado rebelde y se desconoce su paradero, pese a que estaba con detención domiciliaria.
Este lunes, el viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, dijo que había un clan que se aprovechó de la subvención a la harina para hacer un “negociado”. Indicó que había “panificadores fantasmas” y que incluso se cobraba hasta Bs 20.000 para formar parte del grupo que se beneficiaba con la subvención.
El 4 de agosto, Ríos reconoció que vendió 20.000 bolsas de harina a la Emapa para “ayudar” a la empresa estatal que no tenía en ese momento suficiente producto para el sector. “He vendido 20.000 bolsas a 299 bolivianos en noviembre y diciembre de 2024”, dijo en esa oportunidad a los medios de comunicación en la Paz.
“Era en son de ayuda porque debían más de 300.000 bolsas y nadie quería vender (a Emapa), ha sido una salvedad”, justificó.
Sin embargo, consideró que no existe ninguna irregularidad porque la venta se hizo a título personal y no de parte de la Conapabol. Ríos dijo ser propietario desde 2014 de una empresa importadora.





















































































