En los primeros 10 meses del año, la inflación acumulada llegó al 19,22%, una de las más altas de los últimos años, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). En el mes de octubre, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) llegó al 0,75%.
El Gobierno proyectaba una inflación de 7,5% para esta gestión.
Según el reporte del INE, en octubre, los productos que más subieron de precios son tomate, carne de res sin hueso, zanahoria, carne de pollo, carne de res con hueso y almuerzo.
Por el contrario, los bienes que bajaron de precios son cebolla, huevos, pasta dental, aparato telefónico móvil/celular, desodorante/antitranspirante y haba verde.
De acuerdo con el INE, el incremento de 0,75% del IPC se explica principalmente, por la variación positiva de los precios en las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas; bebidas alcohólicas y tabaco. Además, en salud; vivienda y servicios básicos; transporte; alimentos y bebidas consumidos fuera del hogar; prendas de vestir y calzados y educación.

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Asimismo, la entidad explica que la inflación según ciudades capital y conurbaciones reportó el índice más alto en Tarija con 1,75%; Oruro 1,32%; Conurbación Santa Cruz 1,08%.
Le siguen la región Metropolitana Kanata 0,78%; Trinidad 0,58%; Potosí 0,44%; Conurbación La Paz 0,39% y Sucre 0,33%.
Durante toda esta gestión, organismos internacionales proyectaron que la cifra de inflación en Bolivia superaría por mucho las previsiones del Gobierno.
Por ejemplo, en octubre, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que este año la economía boliviana cerrará con una tasa de inflación de 20,8%.
El Gobierno siempre rechazó esos informes y atribuyó el problema a los bloqueos de mayo y junio y a la elevación de precios internacionales.





















































































