Más de 450 camiones bolivianos se encuentran varados desde hace dos días en el desierto del norte chileno, debido a un bloqueo total en la Ruta Internacional 11-CH, a la altura del sector Poconchile, región de Arica y Parinacota.
La medida de presión es protagonizada por trabajadores de la empresa minera Quiborax S.A., quienes exigen garantías laborales ante el posible cierre de operaciones en el Salar de Surire.
El corredor bioceánico 11-CH, que conecta el puerto de Arica con el occidente boliviano, permanece completamente cortado desde la mañana del martes. Según reportes del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), la protesta comenzó alrededor de las 08.00 y afecta el tránsito hacia Putre, General Lagos y la frontera con Bolivia.
“Los camiones están varados con mercadería, sin alimentación y sin combustible. Ya son dos días de bloqueo y más de 450 unidades detenidas en pleno desierto”, denunció Pedro Quispe, dirigente del transporte pesado, quien pidió la intervención urgente de la Cancillería boliviana.
Bloqueo en Chile
De acuerdo con Nelson Carillo, ejecutivo de la Federación de Transporte Pesado Nacional e Internacional, unos 230 camiones están de bajada y otros 180 de subida, mientras que decenas de transportistas han optado por detenerse en puntos seguros “para resguardar su integridad”.
El bloqueo fue confirmado por el director regional de Senapred Arica y Parinacota, Javier Carvajal, quien informó que se mantiene un monitoreo permanente de la situación y coordinación con Carabineros de Poconchile, encargados de resguardar el área y orientar desvíos.
La protesta se originó tras el inminente vencimiento del permiso ambiental que permite operar parcialmente a Quiborax. Los trabajadores advierten que la clausura definitiva afectaría a más de 700 empleados y provocaría un golpe severo a la economía local.
Mientras tanto, los transportistas bolivianos permanecen expuestos a altas temperaturas diurnas y heladas nocturnas en el desierto, sin acceso a alimentos ni agua potable. “Pedimos asistencia humanitaria y gestiones diplomáticas. Están aislados en medio de la nada”, reclamó Quispe.
El bloqueo en la 11-CH, considerada una vía estratégica del comercio boliviano hacia el Pacífico, mantiene paralizado el tránsito internacional y agrava los retrasos logísticos en el transporte de carga desde los puertos chilenos hacia Bolivia.





















































































