El traslado del feriado por Todos Santos al lunes 3 de noviembre dinamizará el turismo interno y podría generar al menos Bs 40 millones en movimiento económico, según estimaciones del presidente de la Asociación Boliviana de Agencias de Turismo Receptivo (Abatur), Juan Carlos Cárdenas.
El representante del sector explicó que en el feriado del Bicentenario, el Viceministerio de Turismo reportó un movimiento de Bs 21 millones con unos 47.000 visitantes.
“Con un fin de semana largo, fácilmente esta cifra podría duplicarse”, señaló, destacando el efecto positivo que tendrá la medida para hoteles, operadores de viajes y destinos turísticos.
Feriado
El gabinete ministerial aprobó mediante decreto supremo el traslado del feriado, que este año coincidía con un domingo, al lunes 3 de noviembre. La decisión busca fomentar el turismo y contribuir a la reactivación económica.
“Queremos que las familias aprovechen este tiempo para visitar distintos lugares del país”, explicó el ministro de Trabajo, Víctor Quispe.
No obstante, desde el sector privado remarcaron que el anuncio fue tardío, debido a que se realizó recién el miércoles.
“Estas decisiones deberían tomarse con anticipación, para que la población pueda planificar sus viajes y los operadores preparen su oferta”, advirtió Cárdenas, quien además pidió al nuevo gobierno establecer políticas sostenibles de promoción turística.
Por su parte, la presidenta de la Cámara Hotelera de La Paz, Helga Cisneros, expresó su preocupación por las dificultades logísticas derivadas de la falta de combustible.
“El traslado de turistas podría complicarse, pero el feriado largo sin duda traerá movimiento. Una vez concluido el fin de semana, tendremos datos concretos”, señaló.
En algunas terminales terrestres la falta de diésel dificulta las salidas, debido a que los buses se encuentran en las filas por combustible en las estaciones de servicio.
El sector turístico espera que el próximo gobierno atienda un pliego de propuestas que incluye la creación de un Ministerio de Turismo, la apertura de cielos abiertos y la consolidación de la marca país.
Con esos incentivos, afirman, Bolivia podría alcanzar ingresos superiores a los $us 3.000 millones anuales.





















































































