La Planta de Reducción Directa del Hierro (DRI), considerada el corazón del Complejo Siderúrgico del Mutún, inició este jueves las pruebas para la obtención del hierro esponja, un paso clave en la consolidación del megaproyecto industrial ubicado en el municipio de Puerto Suárez, departamento de Santa Cruz.
Aunque el complejo se inauguró a inicios de año, la planta DRI todavía no estaba concluida, lo que condicionó la capacidad de producción.
“Es un día histórico para el Complejo Siderúrgico del Mutún. Hemos iniciado las pruebas en la planta más importante de todo el complejo, que lo consideramos como su corazón”, afirmó el presidente ejecutivo de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM), Jorge Alvarado, al anunciar el arranque del proceso de reducción directa del hierro.
Mutún
De acuerdo con un reporte institucional, las pruebas comenzaron con la ignición del calentador, el segundo equipo más importante de la planta. Su función es calentar el gas de proceso, una mezcla de hidrógeno y monóxido de carbono, que permite reducir los óxidos de hierro presentes en los pellets para producir hierro esponja, el insumo que servirá para alimentar la Planta de Acería.
El producto obtenido en esta etapa debe alcanzar una metalización entre 92% y 96%, un indicador de pureza que garantiza su calidad para los siguientes procesos industriales.
“Hoy hemos iniciado la producción del hierro esponja, todavía en fase de prueba. Vamos a realizar los análisis de calidad hasta lograr una metalización óptima para después alimentar a la Planta de Acería”, explicó Alvarado.
El periodo de pruebas se extenderá por aproximadamente 15 días, tiempo en el que se calibrarán todos los equipos de la Planta del DRI para asegurar el funcionamiento continuo de la cadena siderúrgica.
Plantas
El presidente de la ESM recordó que el Complejo Siderúrgico del Mutún, inaugurado en febrero de este año, cuenta con siete plantas interconectadas: Concentración, Peletización, Reducción Directa del Hierro, Acería, Laminación, Central Eléctrica y Plantas Auxiliares, que en conjunto permitirán a Bolivia producir acero con valor agregado y reducir la importación de este material.
“Desde que se inauguró el complejo, hemos venido realizando pruebas en las distintas plantas. No se trata solo de apretar un botón y empezar a producir; es un proceso técnico que requiere ajustes y calibraciones”, señaló.
Se prevé que hacia fines de octubre opere toda la cadena productiva, marcando un hito industrial para que el país ingrese en la etapa de producción nacional de acero a escala industrial.





















































































