La dirigencia de los choferes de La Paz y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) inspeccionaron este martes la Planta de Almacenaje de Combustibles Líquidos en Senkata, El Alto, donde evidenciaron que el carburante cumple con los estándares de calidad.
Los choferes aseguran que la situación era diferente la semana pasada, pues la gasolina tenía un color más oscuro y presentaba residuos que dañaron unos 300 vehículos.
“La calidad de gasolina que hoy están vendiendo es diferente de la anterior semana; hoy es una gasolina amarilla, transparente; se nota que es por lo menos de mejor calidad a la de la anterior semana”, explicó el dirigente de la Federación de Choferes Chuquiago Marka, Santos Escalante.
Desde el lunes, una comisión de los dirigentes del transporte público y la ANH realizan inspecciones sorpresa en varias estaciones de servicio de La Paz. Llegaron a surtidores de Pampahasi, Periférica, Uruguay, avenida Montes y Jaimes Freire, donde no hallaron irregularidades.
Tras verificar las estaciones de servicio y la Planta de Almacenamiento de Hidrocarburos de la estatal petrolera, la dirigencia del transporte dijo que continuará exigiendo una explicación verídica de qué ocurrió en pasados días cuando los vehículos de sus bases se vieron afectados por presuntamente una “gasolina de mala calidad”.
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Gasolina
“Tiene que haber un responsable para que asuma el resarcimiento económico que ha sufrido el transporte”, dijo.
Al respecto, el jefe de Carburantes y Lubricantes de la ANH, Sergio Aquino, aseguró en Unitel que “no se ha cambiado la procedencia, no cambiado el origen ni las autorizaciones que tiene YPFB para el abastecimiento”.
Y aseguró que la institución fiscalizadora ejecuta un análisis de “trazabilidad” para establecer dónde se produjo la supuesta contaminación.
También explicó que “es muy variable lo que se puede buscar” para establecer el origen de la “mala calidad” de los líquidos, entre ellos “el manipuleo de la gasolina, en el mismo tanque del combustible, el manipuleo del (camión) cisterna”.
El lunes, los choferes mostraron botellas con gasolinas con diversas características y de un color distinto al normal. Denunciaron que ese combustible dañó unos 300 vehículos y exigieron un resarcimiento.





















































































