El ministro de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Zenón Mamani, informó este domingo que se inició una auditoría interna y que se presentó una denuncia ante la Fiscalía por la compra de 700 toneladas de arroz de presunta mala calidad, importadas desde Argentina por parte de Insumos Bolivia.
“Hay una auditoría que se está realizando y también se ha presentado ante la Fiscalía. No quiero adelantarme a los resultados, pero el proceso está en curso”, afirmó Mamani en conferencia de prensa.
Arroz
El caso se remonta a julio, cuando la directora de Insumos Bolivia, Lauren Fernández, alertó que el lote adquirido no cumplía las condiciones sanitarias para el consumo humano. La compra representó un desembolso de Bs 63 millones, lo que generó preocupación por un posible daño económico al Estado.
Fernández explicó que, además, existe una orden judicial que impide cobrar la póliza de garantía a la empresa proveedora, pese a que se hallaron indicios de falsificación de certificados sanitarios emitidos por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria de Argentina.
“La empresa, al contrario, nos habría demandado para que no cobremos esas pólizas”, señaló.
El Gobierno asegura que el proceso de auditoría y la investigación fiscal buscan determinar responsabilidades y garantizar que hechos de esta naturaleza no se repitan. Mientras tanto, las 700 toneladas de arroz permanecen fuera de distribución para el consumo, a la espera de los resultados técnicos y judiciales.
Sin embargo, las autoridades ya descartaron que el grano sea internado en el mercado nacional y se comercialice, por lo que el objetivo principal es recuperar el pago adelanto de los más de Bs 60 millones que realizó Insumos Bolivia.





















































































