Bolivia y Japón dieron inicio a un proceso de capacitación destinado a promover la “metodología SHEP”, un enfoque innovador que combina economía y psicología para transformar la forma de trabajar de los pequeños productores agrícolas.
La propuesta apunta a que los agricultores adopten la visión de “producir para vender” y no simplemente “producir y vender”, con el objetivo de mejorar sus ingresos y calidad de vida.
La iniciativa es impulsada por el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras junto a la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA). El programa de formación será impartido a técnicos de la Unidad Ejecutora de Apoyo a la Producción Agropecuaria ante el Cambio Climático (Aprocam), quienes luego replicarán los conocimientos en distintas regiones del país.
SHEP
“Buscamos reproducir una agricultura como negocio con los pequeños productores, para que ellos mejoren sus vidas. El objetivo es mejorar sus ingresos económicos”, explicó el asesor de SHEP de JICA en Bolivia, Takahiro Miyauchi, citado en un boletín institucional.
Por su parte, la coordinadora nacional de Aprocam, Nancy Tarqui, aseguró que la transferencia de conocimientos tendrá un impacto positivo en el modo de producción. “Una vez que nuestros técnicos adquieran el conocimiento de la metodología SHEP, los mismos la replicarán en las zonas de acción que tienen en el territorio nacional, lo que se traducirá en mejoras para nuestros pequeños productores”, afirmó.
El enfoque SHEP, desarrollado por JICA y aplicado en diversos países en desarrollo, se caracteriza por brindar soluciones a la falta de adopción de tecnologías agrícolas, al limitado acceso a mercados y a la necesidad de empoderamiento de los productores.
Con su aplicación en el país, se busca consolidar una agricultura orientada al mercado y fortalecer la seguridad económica de las familias rurales, según el Ministerio de Desarrollo Rural y Tierras.





















































































