El suministro irregular de diésel provocó este jueves un bloqueo en la carretera La Paz–Oruro, a la altura de la Apacheta, donde conductores de cisternas instalaron una medida de presión tras más de diez días de espera en surtidores.
Imágenes aéreas difundidas por Unitel mostraron largas filas de camiones de carga pesada, buses interdepartamentales y vehículos interprovinciales detenidos en ambos extremos de la ruta troncal.
“Estamos muy preocupados, nuestros compañeros están haciendo filas más de 10 días, no sabemos cuál es el conflicto del Gobierno, nuestros compañeros están viviendo en la carretera y en las estaciones de servicios”, declaró en ese medio el dirigente Lino Huanca.
Diésel
Los conductores desplegaron pancartas, banderas y fogatas en la vía, reclamando una solución inmediata. Mientras tanto, vehículos livianos optaron por desvíos alternativos para llegar a sus destinos.
La protesta no solo interrumpe el transporte de mercancías y alimentos, sino que también afecta a pasajeros que se ven obligados a cruzar a pie el punto de bloqueo para continuar viaje.
El mismo panorama se repite en El Alto, donde se registran filas de varias cuadras en estaciones de servicio. Los choferes denunciaron que, tras esperar hasta tres días, muchas veces no logran cargar porque el carburante se agota antes de su turno.
Por el momento, no hay un pronunciamiento oficial de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ni de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) para buscar la suspensión de la medida de presión.
Sin embargo, el martes la petrolera estatal aseguró que el despacho de diésel comenzaría a regularse paulatinamente, pues se asignaron los recursos necesarios para la importación del carburante.
Asimismo, YPFB prevé descargas 45 millones de litros de combustible el domingo desde la terminal marítima de Sica Sica en Arica, Chile, para eliminar las filas por diésel en las estaciones de servicio.




















































































