El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas, aseguró este martes que la bolivianización de la economía es un logro del pueblo boliviano, por lo que no ve motivos para “renunciar” a ella.
La afirmación del ejecutivo es una respuesta a las proyecciones de varios analistas que, según una publicación de Bloomberg, la escasez de divisas y el desequilibrio en el tipo cambiario pueden llevar al país a una “dolarización de facto por colapso funcional”.
Sin embargo, Rojas aseguró que, en el país, más del 90% de las actividades económicas se realizan en moneda nacional, por lo que es un logro que debe cuidarse. “La bolivianización es un logro de la economía, del pueblo boliviano, yo no vería el motivo por el cual se tenga que renunciar”, dijo a los medios de comunicación.
En criterio del titular del BCB, el actual Gobierno sufre “cierto aislamiento” debido al bloqueo de créditos en la Asamblea Legislativa “Ha sido de alguna manera que se ha autoinfligido un daño de cerrar todo lo que es el financiamiento externo”, comentó.
Además, reconoció que, debido a ese bloqueo legislativo, el BCB tuvo que priorizar las divisas para la importación de combustibles y el pago de las obligaciones del Estado y descuidó al sistema financiero.
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Dólares
“De alguna forma, hemos desatendido lo que es la otorgación de divisas al sistema financiero. Esto lo hemos explicado ampliamente, pero eso no significa que se renuncie al uso de la moneda nacional”, remarcó.
Rojas también se refirió a la elevada inflación en el país y aseguró que no es producto de la política monetaria del país, sino consecuencia de los bloqueos en el país durante el periodo preelectoral.
En una publicación de Bloomberg, Jonathan Fortún, economista del Instituto de Finanzas Internacionales dijo que Bolivia está atrapada en una “dolarización de facto”
“Si bien no hay voluntad política para adoptar el dólar como moneda oficial, ni condiciones técnicas para hacerlo de forma ordenada”, si las reservas del país siguen cayendo, el crédito desaparece y la moneda local pierde valor transaccional, “lo que queda es un régimen donde la gente escoge el dólar por supervivencia. Eso no es dolarización, es expulsión del boliviano”, explicó Fortún.





















































































