Luego de la notificación de disputa de parte de la empresa petrolera Shell contra el Estado boliviano, el presidente Luis Arce aseguró que el Gobierno responderá y se defenderá en caso de que no se encuentre una solución mediante el diálogo.
El martes se conoció que Shell Bolivia Corporation (SBC) remitió una “notificación de disputa” para un arbitraje internacional contra Bolivia por varias vulneraciones.
“Nosotros, como lo hemos hecho siempre, cualquier demanda contra el Estado vamos a responder. La mejor vía en estos conflictos es dialogar; pero si la empresa opta por el camino legal, Bolivia tiene todo para poder defenderse de cualquier arbitraje”, dijo este jueves en conferencia de prensa en la Casa Grande del Pueblo.
El Presidente aseguró que actualmente, “en curso”, hay varios arbitrajes internacionales y el Gobierno está defendiendo los intereses del Estado y continuará haciéndolo.
Según Arce, aún no se recibió la notificación oficial respecto a la controversia con la petrolera; sin embargo, el miércoles la ministra de Justicia, Jessica Saravia, y el procurador del Estado, Ricardo Condori Tola, reconocieron que recibieron la documentación de parte de los abogados de Shell.
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Shell
“Tiene todo el derecho de hacer cualquier demanda. Esta mañana preguntaba y no hemos recibido ninguna notificación oficial al respecto, pero el Gobierno defenderá los intereses del Estado”, remarcó el mandatario.
El martes, la ministra Saravia dijo que “hay una nota que sí se ha cursado al Estado boliviano con la intención de que se puede entrar en un proceso primero de acuerdo para después, si es que no existe éste, se puede iniciar un proceso de arbitraje de inversión”.
Además, aseguró que, ante esta situación, ya se están tomando las previsiones necesarias a través de la Procuraduría General del Estado, que analiza los antecedentes y las obligaciones contractuales de ambas partes.
Al respecto, el procurador Condori dijo que el proceso será evaluado en los próximos seis meses antes de definir una eventual estrategia de defensa o diálogo.
La demanda de Shell indica que “Bolivia ha adoptado de manera constante medidas ilegales que vulneran los derechos del inversor”.
La petrolera reclama, entre otras cosas, falta de pagos y la venta de barriles de petróleo sin su consentimiento.





















































































