A menos de dos meses de las elecciones presidenciales del 17 de agosto, el medio especializado Bloomberg reportó este jueves que los bonos soberanos de Bolivia repuntaron hasta un 20%, impulsados por las expectativas de un cambio de mando en el país.
“El precio de sus bonos en dólares llegó al nivel más alto en más de dos años, a pesar del colapso de su economía y protestas casi a diario”, señala el informe, que menciona como posibles candidatos a Samuel Doria Medina, Jorge Quiroga y Manfred Reyes Villa.
Bonos
Citado por Unitel, el economista Steffen Reichnold interpretó este comportamiento como una señal de confianza de los mercados ante la posibilidad de un nuevo gobierno más abierto a medidas para encarar los desequilibrios macroeconómicos. “Hay muchas posibilidades de un resultado político más positivo desde el punto de vista del mercado, que puede empezar a abordar los retos macroeconómicos más importantes”, indicó.
El reporte también destaca otros factores que favorecieron el repunte, como la reciente aprobación de créditos externos, que ofrece alivio inmediato a las debilitadas finanzas del Estado. Según el estratega financiero de StoneX, Ramiro Blázquez —citado por el mismo medio— este hecho demuestra un acuerdo político entre el Gobierno y la oposición para evitar una crisis de balanza de pagos.
“El acuerdo político entre el gobierno de Luis Arce y la oposición demuestra que otros partidos también tienen incentivos para evitar una crisis total de balanza de pagos”, afirmó Blázquez.
Bloomberg
Asimismo, el aumento de las reservas internacionales debido a la mejora en la cotización del oro en el mercado internacional influyó en la percepción positiva sobre la solvencia del país. “Esto mejora las perspectivas de continuidad en el pago de la deuda hasta las elecciones”, explicó.
Desde enero hasta junio de este año, Bolivia sufrió una rebaja progresiva en sus calificaciones crediticias por parte de varias agencias internacionales. La más reciente fue la de S&P Global Ratings, que redujo la nota de la deuda de largo plazo del país de ‘CCC+’ a ‘CCC-’, reflejando el aumento de los riesgos económicos y fiscales.
El repunte de los bonos, sin embargo, sugiere que los inversionistas siguen atentos al escenario político, apostando a que las elecciones podrían marcar un giro que estabilice la economía boliviana tras años de deterioro.





















































































