El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario, Jorge Silva, denunció este domingo una escalada especulativa en los precios de alimentos básicos y dijo que mayoristas aprovechan los conflictos para encarecer los productos. La autoridad demandó acompañamiento de la Fiscalía y dar curso a las denuncias por agio y especulación.
En su criterio, pese al uso de puentes aéreos para abastecer mercados, el kilo de pollo aún se vende entre Bs 30 y Bs 31, un incremento que calificó de injustificado y abusivo. Indicó que el precio real, incluyendo el costo del transporte aéreo, no debería superar los Bs 24,50.
“Lamentablemente, es una lucha constante contra el acopio, contra la especulación que afecta a la economía de la población”, afirmó Silva en entrevista con Bolivia Tv.
Detalló que el bloqueo evista obligó a trasladar alimentos por vía aérea o por rutas alternas, lo que incrementó los costos logísticos.
Dijo que, aún así, hay gente que usa los conflictos como excusa para inflar los precios de manera desmedida. “Lo que estamos viendo es una estrategia de agio disfrazada de escasez. Hay comerciantes que no quieren control ni fiscalización, solo quieren especular con el hambre del pueblo”, dijo Silva y explicó que hay varios casos denunciados ante el Ministerio Público, pero sin respuestas.
Lea más: Increpan y agreden a viceministro Silva por alza de precios del pollo
Especulación
Acusó a la Fiscalía de no dar curso a las denuncias por especulación y acaparamiento. Ante esta situación, exhortó a esa instancia a actuar de oficio contra quienes manipulan los precios, principalmente mayoristas. “Sentimos que no tenemos el suficiente respaldo institucional para que esas denuncias que van por a juicio, por especulación o por contrabando prosperen (…). Estamos frente a potenciales delincuentes o posibles delincuentes que están aprovechándose de la circunstancia que hoy está atravesando el país”, insistió la autoridad.
El viceministro también denunció agresiones físicas a funcionarios públicos que intentan realizar controles en los mercados como le ocurrió a él hace unos días en La Paz, donde le lanzaron piedras y objetos.
“Están robando al pueblo boliviano y encima se oponen a cualquier intento de control”, se quejó y pidió, nuevamente, que los gobiernos municipales sean más activos en el control de precios.




















































































