Este domingo, el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Luis Velásquez, reveló que las comunidades paceñas de Taraco y Lloko Lloko mantienen vínculos con redes de contrabando, luego de que efectivos militares sufrieran una emboscada el pasado miércoles de mayo durante un operativo en Lloko Lloko.
El ataque, denunciado en las redes sociales de esa cartera de Estado, dejó a cinco soldados heridos y a uno despojado de su arma reglamentaria, además de la identificación de un ciudadano peruano entre los agresores.
El incidente ocurrió cuando las Fuerzas Armadas intentaban incautar 6.500 kilos de carne de cerdo transportados ilegalmente en minibuses. Horas después, en el lago Titicaca (sector de Taraco), se interceptaron 14 cabezas de ganado que eran trasladadas en embarcaciones hacia Perú.
Puede leer también: BoA cuenta con $us 60 millones de saldo en caja y bancos
Contrabando
Seis personas fueron detenidas en ambos operativos y puestas a disposición del Ministerio Público.
Velásquez denunció la complicidad de sectores locales que se prestan a ayudar a los contrabandistas.
“Hay comunidades que ayudan en la lucha contra el contrabando, como hay comunidades como Taraco y Lloko Lloko que tienen afinidad (con el contrabando), apoyan más al contrabando”, protestó.
Agregó que, desde enero, las incautaciones han afectado al contrabando en más de Bs 35 millones, con productos como arroz, azúcar, aceite, maíz y tomate sacados ilegalmente de Bolivia.
La emboscada en Lloko Lloko expone la peligrosidad de las redes ilegales, que operan con logística transnacional. El robo del arma militar elevó las alertas sobre posibles vínculos con crimen organizado.
El viceministro aseguró que se reforzarán los operativos en ambas zonas, aunque reconoció que la colaboración comunitaria es clave para desarticular estos circuitos, por lo que pidió a los pobladores de zonas fronterizos denunciar hechos de contrabando.





















































































