El sector lechero de Cochabamba se encuentra en crisis, pues sus ventas diarias de leche se desplomaron de 300.000 a 240.000 litros en los últimos meses, una reducción de 20% que ha acelerado el cierre de hasta tres granjas por día.
La escasez de diésel, alimentos para el ganado y divisas para importar insumos estrangula la cadena productiva, llevando a los productores a declarar emergencia y amenazar con incrementar el precio del litro a Bs 6 si el Gobierno no interviene.
La drástica reducción de 60.000 litros diarios, equivalente a perder la producción de 120 vacas lecheras al día, evidencia la vulnerabilidad del sector.
Jhonny Alba, representante de los productores, detalló que, solo en Cochabamba, dos a tres granjas cierran diariamente por no poder cubrir costos.
“Antes entregábamos 310.000 litros; hoy no superamos 240.000. Cada día es una sangría para las familias que dependen de esto”, explicó en contacto con Unitel.
Puede leer: YPFB asegura combustibles para el feriado de Semana Santa
Leche
La falta de diésel, crítico para el transporte de leche y operación de ordeñadoras, se combina con el encarecimiento de alimentos balanceados para el ganado, cuyo costo aumentó 40% por la escasez de maíz y soya.
A esto se suma la dificultad para acceder a divisas y adquirir medicamentos veterinarios o repuestos importados.
Ante la falta de diálogo con autoridades, los productores advierten que elevarán el precio del litro a las industrias de Bs 3,55 a Bs 6, lo que podría trasladarse al consumidor final, aunque el Gobierno rechaza esta posibilidad.
Este jueves, iniciaron la venta directa en puntos estratégicos de Cochabamba a Bs 6 el litro, una medida desesperada para evitar intermediarios.
El Gobierno propuso al sector un aumento de Bs 0,50, propuesta que fue rechazada, pues los lecheros afirman que no se cumple con los costos de producción.
“Lamentablemente es como hacerse la burla de los productores. Hemos estado varios meses pidiendo que se incremente (el precio) debido a la situación del país”, aclaró Alba.
Cochabamba, responsable de una porción significativa de la producción láctea nacional, enfrenta un riesgo inminente de desabastecimiento. La caída en ventas no solo afecta a familias productoras, sino que amenaza con encarecer un alimento básico.





















































































