A cinco horas de Lima, en Perú, la ciudad de Paracas es un verdadero paraíso entre el desierto y el mar.
Allí, los turistas pueden realizar distintas actividades como buceo, pesca, pasear en botes para observar aves, lobos marinos, pequeños pingüinos y conocer varias de las más de 20 islas e islotes en el mar.
Y, por supuesto, se puede disfrutar de la comida que ofrece uno de los países catalogado con una de las mejores gastronomías del mundo.
Paracas es parte de la Reserva Nacional protegida por Perú y en sus aguas refugia unos 300 tipos de algas marinas y unas 1.000 especies de animales. «Es un bosque bajo el mar», describe Liz Quintana, guía de turismo.
Paracas
Gracias a PromPerú, La Razón junto a un grupo de periodistas de Bolivia está en el país vecino para conocer el potencial turístico y gastronómico de esta nación.
Decenas de turistas forman de lunes a domingo filas para subir a los botes y recorrer las islas. La principal atracción son las islas Ballestas, donde está El Candelabro, un dibujo plasmado en lo alto de una de las islas. Su origen aún es un misterio.
Lleva ese nombre, pues se asemeja a un candelabro. Con un impecable trazo, mide 1,70 metros de largo y tiene unos 70 centímetros de profundidad.
¿Obra de los extraterrestes? Es una de las teorías se su origen, similar a las líneas de Nazca.
El recorrido en bote dura dos horas y deja fascinados a los turistas que no solo disfrutan del mar y de las islas, sino que pueden ver de cerca a las aves como pelicanos, gaviotas, pesqueros y más, y disfrutar con los pingüinos caminando en fila antes de lanzarse al mar o los lobos marinos recostados en las rocas y nadando.
Perú
Paracas también ostenta un potencial hotelero y gastronómico de primera. Los grandes hoteles como La Hacienda Bahía, de cinco estrellas, ofrecen al visitante muchos beneficios para disfrutar al máximo su estadía.
La gastronomía no se queda atrás y ofrece todos los manjares del mar y la comida tradicional del país.
El ceviche es por supuesto el más requerido y en el restaurante Wayras, Christian Guerra, el chef ganador de un concurso internacional con este plato en 2022, lo prepara en persona.
Eso y más ofrece Paracas, que hizo del turismo su bandera.





















































































