Las intensas lluvias e inundaciones que afectan al departamento del Beni han provocado la muerte de 8.255 cabezas de ganado en las últimas semanas, según Carmelo Arteaga, asesor de la Federación de Ganaderos del Beni (Fegabeni).
Además, 516.000 reses permanecen en riesgo debido a las condiciones climáticas adversas, mientras que 232.000 han sido trasladadas a zonas seguras para evitar más pérdidas.
Arteaga lamentó el impacto económico de la tragedia, que golpea a uno de los sectores productivos clave de la región.
“Todavía falta que concluya el periodo de inundación (…); si bien bajo el nivel de los ríos en unos días más llegará un golpe de agua, que no será como este pico, pero hay que tomarlo en cuenta”, alertó.
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Inundaciones
Beni es uno de los departamentos más afectados por la temporada de lluvias que genera que el nivel de los ríos incremente de manera considerable. Se prevé que las precipitaciones duren hasta fines de abril.
Frente a la crisis, los ganaderos han implementado movilizaciones masivas de ganado hacia áreas elevadas, una tarea compleja dada la extensión de las zonas anegadas. Sin embargo, la saturación de los suelos y la persistencia de lluvias complican las operaciones.
En su momento, Fegabeni lamentó que los ganaderos tenían que hacer esta tarea solos, debido a que las autoridades municipales ni departamentales llegaban a las regiones afectadas.
De acuerdo con la institución, al menos 600 predios de ganado fueron seriamente dañados por las lluvias, por lo que quedaron inutilizables de momento.
Ganado
Beni, reconocido como uno de los principales departamentos ganaderos, enfrenta un escenario crítico que podría afectar la producción de carne y leche a nivel nacional. Fegabeni calcula que las pérdidas directas e indirectas ascenderían a millones de bolivianos, sumando los costos de logística, alimentación de emergencia y mortandad.
Arteaga hizo un llamado a las autoridades y organismos de ayuda para implementar medidas urgentes de mitigación y apoyo financiero, especialmente ante la posibilidad de que el nuevo incremento de caudal fluvial agrave la situación en las próximas semanas.
Desde el Gobierno, el viceministro de Desarrollo Agropecuario, Álvaro Mollinedo, afirmó que se realizará la entrega de los insumos necesarios, como alimento balanceado, para evitar que más cabezas de ganado mueran.





















































































