El cierre definitivo de minas sobre la cota 4.400 del Cerro Rico de Potosí llegó al 80%, pues, de 56 bocaminas que operaban hasta diciembre del año pasado, se clausuraron 36 y este año otras 10 serán cerradas, y las ocho restantes lo harán hasta la siguiente gestión.
Según un reporte de la Corporación Minera de Bolivia (Comibol), se está cumpliendo con la resolución de la Sala Constitucional Segunda del Tribunal Departamental de Justicia de Potosí; que en 2022 resolvió que “(…) la Comibol (debe) migrar a las cooperativas mineras autorizadas a secciones que no sobrepasen la cota 4.400 del Cerro Rico de Potosí”.
La resolución instruyó, además, al Ministerio de Minería que “(…) observe sus funciones de control y supervisión del efectivo cumplimiento de los contratos mineros; y en su caso asuma, las medidas administrativas correspondientes que aseguren que las cooperativas mineras cumplan sus labores mineras en el marco de la normativa. Es decir, estabilizando la gradiente del Cerro Rico; preservando su estructura morfológica y rocosa y, la estabilidad de los terrenos; como condición necesaria para la sostenibilidad y perdurabilidad de la fuente de trabajo”.
La Comibol intensificó, entre 2022 y 2024, la socialización y persuasión legal y técnica para la migración de las cooperativas que desarrollaban trabajos de explotación sobre la cota 4.400. Realizó reuniones técnicas, legales y consiguiente ubicación de bocaminas y/o áreas expectables sujetas a migración.
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Potosí
En el Cerro Rico de Potosí se identificaron 56 bocaminas que realizaban trabajos sobre la cota 4.400, de las cuales 13 estaban en calidad de abandonadas; y, producto del plan de cierre de minas que comenzó el año 2022, la estatal minera logró cerrar 23 bocaminas sumando un total de 36.
A la fecha se viene trabajando en los planes de cierre definitivo de 18 bocaminas. Para este año, la estatal minera clausurará 10 minas, y quedarán pendientes ocho para la gestión 2026.
En ese sentido, la empresa estatal apunta, por ejemplo, a suscribir contratos en áreas bajo su titularidad y viene trazando, desde hace meses, una línea de trabajo para concretar objetivos que permitirán migrar faenas mineras por debajo de la cota 4.400.
Con tiempos preestablecidos, la Comibol identifica zonas y áreas libres geológicamente favorables que tienen posibilidades de ocurrencia de estructuras mineralizadas que servirán; en un plazo mediato, para explotar minerales de buena ley.
El emblemático Cerro Rico de Potosí comenzó hace varios años a deteriorarse producto de la intensa actividad minera.





















































































