El ministro de Minería, Alejandro Santos, confirmó este lunes que la escasez de combustibles en el país redujo en un 50% la producción minera, tanto en empresas privadas como estatales.
«Hemos tenido percances en la producción de hidrocarburos. Es cierto que ha faltado este material tan importante; el diésel y la gasolina (por ello) al 50% ha rebajado el trabajo en las privadas y también en las públicas», informó la autoridad en conferencia de prensa este lunes.
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Minería
La crisis de abastecimiento de carburantes, que mantiene largas filas en estaciones de servicio y afecta a múltiples sectores económicos, también generó tensiones con el sector minero.
La Federación Nacional de Cooperativas Mineras (Fencomin) lanzó el pasado viernes un ultimátum de 72 horas al presidente Luis Arce para resolver la problemática.
«Si no hay solución, evaluaremos medidas de presión», advirtió el gremio en un comunicado.
Ante el ultimátum, Santos convocó a los representantes de Fencomin a una reunión este martes a las 08.30 en La Paz.
«Es prioritario dialogar para mitigar el impacto en la producción», señaló el ministro, sin detallar acciones concretas.
La propuesta del Gobierno para el sector minero, uno de los principales generadores de divisas, es abrir la posibilidad de importar combustibles a precios internacionales, sin subvención, pero con la logística de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia (YPFB).
La falta de diésel, combustible clave para maquinaria pesada y transporte en zonas mineras, ha paralizado parcialmente operaciones en regiones como Potosí y Oruro.
Fencomin, que agrupa a cientos de cooperativistas, actores clave en la explotación de estaño, zinc y oro, exige al Gobierno garantizar el suministro para evitar pérdidas mayores. Algunos dirigentes aceptaron la propuesta de importar el diésel sin subvención.
Mientras el Órgano Ejecutivo atribuye la escasez a dificultades en la importación por falta de divisas, los sectores afectados reclaman respuestas inmediatas. Los mineros señalan la paradoja, pues a menor actividad del sector, menor ingreso de dólares y más dificultad para comprar carburantes en el mercado externo.





















































































