Según el último reporte de la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero (ASFI), a enero de 2025, los depósitos alcanzaron Bs 229,991 millones, lo que representa un incremento del 5% en comparación con el mismo periodo de 2024.
Estos depósitos se encuentran distribuidos en más de 16,4 millones de cuentas; de ellos, el 47,1% proviene de Depósitos a Plazo Fijo (Bs 108.376 millones) y el 31,2% se concentra en cajas de ahorros, alternativas que la población boliviana prefiere para sus ahorros.
Por otro lado, la cartera de créditos del sistema financiero se ubicó en Bs 222,148 millones, mostrando un crecimiento del 4% respecto a enero de 2024.
Este aumento fue impulsado en gran medida por distintos segmentos crediticios: los microcréditos sumaron Bs 69.963 millones (31,5% del total), seguidos por los créditos de vivienda, que aportaron Bs 56.280 millones (25,3%), y los créditos empresariales, que alcanzaron Bs 50.062 millones (22,5%).
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ASFI
A nivel regional, La Paz destaca en la captación de depósitos con Bs 122.785 millones (53,4%), mientras que Santa Cruz y Cochabamba registraron Bs 61.465 millones (26,7%) y Bs 25.518 millones (11,1%), respectivamente.
En cuanto a créditos, Santa Cruz lidera con el 40,4% del total (Bs 89.732 millones), seguida por La Paz (25,2%, Bs 56.091 millones) y Cochabamba (17,6%, Bs 39.117 millones).
La suma de depósitos y créditos arroja un monto total de Bs 452,139 millones, una cifra que, según la ASFI, refleja la “robustez y la solvencia” del sistema financiero boliviano.
Este crecimiento se ve reforzado por el financiamiento dirigido al sector productivo y a la vivienda de interés social, que alcanzó Bs 136,760 millones, representando el 61,6% del total crediticio. En detalle, los créditos al sector productivo llegaron a Bs 105,487 millones, dirigidos a sectores clave como la industria manufacturera (36,6%), agricultura y ganadería (27,5%), construcción (22,4%) y turismo (7,5%).
El índice de mora se posicionó en un 3,3%, ligeramente inferior al promedio regional de 3,4%, lo que evidencia una gestión eficaz del riesgo crediticio por parte de las entidades financieras.
La ASFI señala que los principales indicadores del sistema financiero nacional evidencian su contribución al desarrollo económico del país, destacando el aumento en las colocaciones a sectores priorizados, la consolidación de las cuentas de depósito y el creciente acceso a los servicios financieros por parte de la población.





















































































