La Subalcaldía de Cotahuma, a través de la Unidad de Fiscalización Territorial, ejecutó operativos de control que derivaron en la paralización de dos construcciones ilegales en terrenos municipales, ubicados en inmediaciones del puente Libertad, el Playón Verde y el Parque 3600.
Durante la intervención se decomisaron aproximadamente 1.500 ladrillos acopiados en una de las obras. El asesor legal de la Subalcaldía de Cotahuma, Misael Mayta, explicó que los ocupantes alegaban supuestos derechos como expropietarios, inquilinos o poseedores, aunque los predios forman parte de bienes municipales y no cuentan con autorización para uso habitacional.
El informe técnico detalla que las áreas intervenidas están vinculadas a proyectos de infraestructura como la avenida Libertad y tienen restricciones administrativas de uso de suelo. “En este sector no se autorizan construcciones para uso residencial ni obras destinadas a la habilitación de terrenos”, precisó Mayta.
En el Playón Verde de la zona Inmaculada Concepción, se detectó otra obra irregular con excavaciones para cimientos.
La jefa de la Unidad de Fiscalización Territorial, Marina Blanco, señaló que se procedió al retiro del material, ya que no se permite ningún tipo de edificación en propiedad municipal.
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Las autoridades municipales advirtieron que estos asentamientos irregulares vulneran la normativa vigente y representan un riesgo para la seguridad de las personas, debido a las condiciones geotécnicas del área. Además, se constató que muchos ocupantes no cuentan con registro catastral ni documentación que acredite un derecho propietario legalmente constituido.
En cumplimiento de la Ley Municipal 233, los responsables fueron notificados oficialmente y deberán presentar documentación que respalde su derecho propietario.
El asesor legal reiteró que el único documento válido para habilitar construcciones es la autorización expresa del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz.
Finalmente, se informó que las áreas intervenidas no son aptas para la construcción y permanecerán bajo monitoreo permanente, con el fin de evitar nuevos asentamientos ilegales y garantizar el resguardo de los bienes municipales.





















































































